POR YOVANNY SANTANA
Para ECOS DEL SUR
Existe una estrecha relación entre los alimentos y ciertas enfermedades.
Muchas enfermedades se pueden prevenir y controlar con la alimentación; pero algo sumamente importante es el tratamiento que le damos a esos alimentos antes de llevarlos a la boca.
Da pena ver en muchos lugares donde venden comida el tratamiento que le dan a esta para venderla al público, visitemos un momento en los mercados, frituras y otros negocios; allí observaremos lo siguiente:
El que vende, agarra el frito, la carne, la fruta, etcétera, con la misma mano que acaba de recibir el dinero del cliente anterior (y ni siquiera pensamos en eso), cuando la persona ingiere esos alimentos llena su estómago de parásitos, bacterias y de mucha contaminación, provocando todo esto, múltiples trastornos estomacales en el consumidor, de tal forma que tiene que ir al médico a gastar tiempo y dinero, en algunos casos para el paciente y en otros para el estado.
¿Cuánto gastan los clientes y el estado en los problemas de salud originado por esta falta de conciencia en el adecuado manejo de los alimentos que consume la población en los lugares donde se venden estos? La suma tiene que ser bastante elevada, de aquí la gran importancia de que la medicina debe ser en primer lugar preventiva y no curativa, si se aplicara con este criterio el estado lograría un ahorro económico muy significativo que podría usarlo para resolver otros problemas de la ciudadanía.
Para todo esto, creo que salud pública debe jugar un papel muy importante, creando conciencia a los vendedores de alimentos sobre el buen manejo que deben dar a los mismos para ofertarlos al público, luego supervisarlos cada cierto tiempo para comprobar que están haciendo lo correcto, de lo contrario cerrar los que no cumplan.
Para ECOS DEL SUR
Existe una estrecha relación entre los alimentos y ciertas enfermedades.
Muchas enfermedades se pueden prevenir y controlar con la alimentación; pero algo sumamente importante es el tratamiento que le damos a esos alimentos antes de llevarlos a la boca.
Da pena ver en muchos lugares donde venden comida el tratamiento que le dan a esta para venderla al público, visitemos un momento en los mercados, frituras y otros negocios; allí observaremos lo siguiente:
El que vende, agarra el frito, la carne, la fruta, etcétera, con la misma mano que acaba de recibir el dinero del cliente anterior (y ni siquiera pensamos en eso), cuando la persona ingiere esos alimentos llena su estómago de parásitos, bacterias y de mucha contaminación, provocando todo esto, múltiples trastornos estomacales en el consumidor, de tal forma que tiene que ir al médico a gastar tiempo y dinero, en algunos casos para el paciente y en otros para el estado.
¿Cuánto gastan los clientes y el estado en los problemas de salud originado por esta falta de conciencia en el adecuado manejo de los alimentos que consume la población en los lugares donde se venden estos? La suma tiene que ser bastante elevada, de aquí la gran importancia de que la medicina debe ser en primer lugar preventiva y no curativa, si se aplicara con este criterio el estado lograría un ahorro económico muy significativo que podría usarlo para resolver otros problemas de la ciudadanía.
Para todo esto, creo que salud pública debe jugar un papel muy importante, creando conciencia a los vendedores de alimentos sobre el buen manejo que deben dar a los mismos para ofertarlos al público, luego supervisarlos cada cierto tiempo para comprobar que están haciendo lo correcto, de lo contrario cerrar los que no cumplan.
