POR LEONARDO PLATA
Artículo enviado a ECOS DEL SUR.
El Sur, es una de los regiones más pobre de la República Dominicana, por lo que muchas veces se manifiesta en diferentes manera, como la mendicidad de personas con problemas mentales es una de las causas.
La gran cantidad de enajenados mentales que a diario circulan por las calles de Barahona, es preocupante, ni sus familiares son capaces de ayudar a estas personas que viven un drama humano triste, ya que cuando un ser humano pierda la razón o la mente como decimos en el lenguaje popular, se convierte en un ser inerte.
El psiquiatra Vicente Vargas expresa que aunque se desconoce la cantidad de enajenados mentales que deambulan por las calles de todo el país, se sabe que son muchos y que en su mayoría están abandonados a su suerte por sus familiares, situación que los obliga a subsistir con lo que encuentran “en medio de su locura”.
Tenemos una ley que ampara a estas personas con problemas mentales, que deambulan por las calles, pero el estado ha sido incapaz de cumplir con esta ley, por lo que no se cumple en más de un 95%, según datos.
Según la Ley sobre Salud Mental, en su artículo 10, inciso B, dispone: “es derecho “básico y fundamental” de las personas con problemas metales el tener acceso a la mejor atención disponible en materia de salud mental y adecuada a sus antecedentes culturales en todos los establecimientos hospitalarios públicos y privados del país, y que abarque cualquiera de los distintos niveles de atención primaria, secundaria o terciaria.
En Barahona o en la región sur del país, se necesitan un centro psiquiátrico especializado para este tipo de enfermedad, pero también para personas que están atravesando por situaciones emociones terribles, que muchas veces
Artículo enviado a ECOS DEL SUR.
El Sur, es una de los regiones más pobre de la República Dominicana, por lo que muchas veces se manifiesta en diferentes manera, como la mendicidad de personas con problemas mentales es una de las causas.
La gran cantidad de enajenados mentales que a diario circulan por las calles de Barahona, es preocupante, ni sus familiares son capaces de ayudar a estas personas que viven un drama humano triste, ya que cuando un ser humano pierda la razón o la mente como decimos en el lenguaje popular, se convierte en un ser inerte.
El psiquiatra Vicente Vargas expresa que aunque se desconoce la cantidad de enajenados mentales que deambulan por las calles de todo el país, se sabe que son muchos y que en su mayoría están abandonados a su suerte por sus familiares, situación que los obliga a subsistir con lo que encuentran “en medio de su locura”.
Tenemos una ley que ampara a estas personas con problemas mentales, que deambulan por las calles, pero el estado ha sido incapaz de cumplir con esta ley, por lo que no se cumple en más de un 95%, según datos.
Según la Ley sobre Salud Mental, en su artículo 10, inciso B, dispone: “es derecho “básico y fundamental” de las personas con problemas metales el tener acceso a la mejor atención disponible en materia de salud mental y adecuada a sus antecedentes culturales en todos los establecimientos hospitalarios públicos y privados del país, y que abarque cualquiera de los distintos niveles de atención primaria, secundaria o terciaria.
En Barahona o en la región sur del país, se necesitan un centro psiquiátrico especializado para este tipo de enfermedad, pero también para personas que están atravesando por situaciones emociones terribles, que muchas veces
