POR ALFREDO FELIZ LOPEZ
Para ECOS DEL SUR
Recientemente leí una información de Manuel de la Cruz Fernández donde expresaba su preocupación por la gran cantidad de excretas que observó en la obra de toma de uno de los acueductos de Barahona, lugar donde agricultores de La Guázara realizan sus necesidades y yo quiero compartir esa preocupación porque el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados es el organismo encargado de suministrar agua de calidad a la población, no tiene un sistema de vigilancia es decir militares en las obra de toma de los sistemas, en los tanque de almacenamiento y en las plantas de tratamiento, dejando estas obras a la suerte y a la voluntad de las personas de estas comunidades, poniendo en peligro la vida de los habitantes que consumen y usan estas aguas .
Como el suministro de agua es de seguridad nacional tal y como ocurre con el sistema eléctrico, requiere con urgencia que donde haya obras para eficientar los sistemas de abastecimientos de aguas, tengan militares de servicios, tal y como ocurre con las subestaciones eléctricas que son vigilada, estos es para evitar que las aguas sean contaminadas y que no pongan en peligro la vida de quienes las utilizan.
Cabe señalar que conjuntamente con INAPA, el Ministerio de Salud Pública es la institución responsable de vigilar la calidad de las aguas, instalaciones y los procesos que la producen con la finalidad de garantizar la salud de las personas que las usan y consumen. Y tengo entendido que en esta zona la misma no realiza ninguna labor en esta dirección.
Debido a la inseguridad en los sistemas de abastecimientos de aguas , las mismas son contaminadas con facilidad , por eso la mayoría de la población no confía en ellos y un estudio por ENDESA 2002, muestra que el 55% de la población consume agua embotellada , tratando claro está de buscar alternativas , sin embargo un estudio realizado por estudiantes de la maestría en Ingeniaría y Evaluación que se impartió en el Centro Universitario Regional del Suroeste , en la cual fui parte de ella, analizó en un laboratorio de Santo Domingo las aguas embotelladas y demostró en el 2006 que las mayorías de las aguas embotelladas de la zona estaban en ese momento no estaban actas para al consumo.
El problema es más complejo de lo que nos imaginamos debido a que el índice de potabilidad de los sistemas de abastecimiento es alto al salir el liquido de la planta de tratamiento o de la obra de captación y tanques de almacenamiento, sin embargo con este penetra a la red de distribución son contaminadas debido a que la mayoría de las tuberías, son viejas y tienen fugas por todas partes. Y además tenemos un alcantarillado deficiente totalmente, con entaponamiento de las aguas, registros tapados, brotes de aguas por doquier.
De manera que por el momento se impone establecer la seguridad en las obras de captación, tanque de almacenamiento y planta de tratamiento para garantizar la seguridad de las aguas de consumo y esto debe realizarlo INAPA.
