ENRIQUILLO.-El vetusto templo de nuestro pueblo está en abierto deterioro y se necesita aunar esfuerzos y voluntades para pintarla y hacerle algunos arreglos físicos a la estructura.
Enriquillo debe practicar la unidad para enfrentar sus problemas y superar limitaciones rompiendo con ese paternalismo público que más que impulsarnos al desarrollo nos limita y atrofia.
Este templo data de mediados de la década del 1950 y su arquitectura es única y singular en toda la zona lo cual lo convierte en un símbolo de identidad del municipio.
Sin dudas este edificio es nuestro principal monumento y forma parte de épocas y recuerdos de diversas generaciones formadas en valores y principios sustentados en el amor a Dios y el bienestar común.
Poner un granito de arena para esa noble causa es un esfuerzo que enaltece, y un referente a remedar por otros pueblos, debido a que el sacrificio propio eleva la moral y es una acción ejemplar.
Es sabido el valor cultural, arquitectónico, religioso e histórico del sagrado edificio que aloja nuestra parroquia Santa Ana, asumamos el compromiso de manera conjunta sector público y privado y tracemos otra ruta para llegar a la meta del anhelado desarrollo.
Y como ejemplo el Comité De Gestión Permanente Para Reparar y Pintar el Templo sus integrantes decidieron hacer su aporte primero antes de solicitarle a los compueblanos y compueblanas.
