POR DAVID RAMIREZ
Para ECOS DEL SUR.
Corro en todo lo que tocan, parecen imposibles de erradicar. Como polillas hambrientas se ocultan bajo el manto de la normalidad, generando graves consecuencias sociales y económicas, capaces de desintegrar a la sociedad.
Son cinco plagas, voraces y apocalípticas; La corrupción, pobreza, narcotráfico, violencia y los partidos tradicionales.
Como plaga lo destruyen todo escondiéndose tras la máscara ficticia de la “democracia. Plagas que mantienen a los ciudadanos postrados, de rodillas, haciéndole cada vez más crítica y difícil la vida.
En nuestro país existe una relación lineal en tres de estas plagas, mientras crece la corrupción más empobrece la nación, con mayor pobreza aumenta la desigualdad, la impunidad, la violencia y el narcotráfico.
Estas plagas ha llevado a nuestra nación a tener una deuda pública que sobrepasa el 40% del Producto Interno Bruto (PIB), causante del bajo crecimiento económico, la ruina del poder judicial, debilitamiento de la institucionalidad del Estado, quiebra en el pasado de instituciones bancarias, altos índices de desempleo, deterioro del salario real de los trabajadores, analfabetismo, falta de servicios básicos como agua potable y electricidad, el aumento de la mortalidad infantil y adulta, las condiciones críticas de nuestros hospitales y escuelas, el aumento de la desnutrición y la deserción escolar, etc.
Gracias a estas plagas ya no hay espacios seguros, hoy los ciudadanos tienen que proteger sus casas o negocios con rejas, evitar transitar las calles a ciertas horas del día o la noche, tomar muchas precauciones al montarse en un vehículo del transporte público, hasta enviar a nuestros hijos a la escuela.
Estas plagas siembra dolor y muerte a su paso; los secuestros, la criminalidad ligada narcotráfico, la violencia intrafamiliar, los robos y asalto a mano armada se han vuelto cotidianos.
Detrás de estas plagas, se encuentra otra plaga tan dañina como las anteriores, se trata los viejos partidos tradicionales (PLD, PRD, PRSC), beneficiándose con esta situación al secuestrar el sistema político.
Son parasitarios, hacen de la política un mercado para comprar y vender apoyos, impidiendo nuestro desarrollo.
Son clientelistas y vulgares, se alimentan de la pobreza y el desorden institucionalizado para mantenerse en el poder. Les conviene que haya pobres e ignorantes para poder manejarlos fácilmente y engañarlos cada cuatro años.
Se apoyan en un sistema de partidos políticos diseñado para que puedan apropiarse del dinero del pueblo y repartirse el poder bajo un complejo sistema de dominación clientela.
Ganan elecciones presidenciales y congresuales repartiendo falsas promesas de cambio, realizando fraudes electorales, utilizando los recursos del Estado para comprar cédulas, distribuir colchones, bebidas, dinero y comida. Sin estas herramientas no tendrían legitimidad ni poder alguno.
Un sistema legal de partidos convertido en plaga con el único propósito de mantener como rehenes a miles de ciudadanos en estado de subsistencia económica, para que los viejos partidos tradicionales logren manipularlos por unas pocas limosnas.
Nuestra sociedad amenazada.
Cinco plagas que tienen un efecto negativo en la democracia porque impiden la modernización e institucionalización del Estado.
Son plagas apocalípticas, carcomen los cimientos de nuestra sociedad y fulminan toda esperanza o futuro para los jóvenes.
Como plagas que son, debemos enfrentarlas y deshacernos de ellas.
Para ECOS DEL SUR.
Corro en todo lo que tocan, parecen imposibles de erradicar. Como polillas hambrientas se ocultan bajo el manto de la normalidad, generando graves consecuencias sociales y económicas, capaces de desintegrar a la sociedad.
Son cinco plagas, voraces y apocalípticas; La corrupción, pobreza, narcotráfico, violencia y los partidos tradicionales.
Como plaga lo destruyen todo escondiéndose tras la máscara ficticia de la “democracia. Plagas que mantienen a los ciudadanos postrados, de rodillas, haciéndole cada vez más crítica y difícil la vida.
En nuestro país existe una relación lineal en tres de estas plagas, mientras crece la corrupción más empobrece la nación, con mayor pobreza aumenta la desigualdad, la impunidad, la violencia y el narcotráfico.
Estas plagas ha llevado a nuestra nación a tener una deuda pública que sobrepasa el 40% del Producto Interno Bruto (PIB), causante del bajo crecimiento económico, la ruina del poder judicial, debilitamiento de la institucionalidad del Estado, quiebra en el pasado de instituciones bancarias, altos índices de desempleo, deterioro del salario real de los trabajadores, analfabetismo, falta de servicios básicos como agua potable y electricidad, el aumento de la mortalidad infantil y adulta, las condiciones críticas de nuestros hospitales y escuelas, el aumento de la desnutrición y la deserción escolar, etc.
Gracias a estas plagas ya no hay espacios seguros, hoy los ciudadanos tienen que proteger sus casas o negocios con rejas, evitar transitar las calles a ciertas horas del día o la noche, tomar muchas precauciones al montarse en un vehículo del transporte público, hasta enviar a nuestros hijos a la escuela.
Estas plagas siembra dolor y muerte a su paso; los secuestros, la criminalidad ligada narcotráfico, la violencia intrafamiliar, los robos y asalto a mano armada se han vuelto cotidianos.
Detrás de estas plagas, se encuentra otra plaga tan dañina como las anteriores, se trata los viejos partidos tradicionales (PLD, PRD, PRSC), beneficiándose con esta situación al secuestrar el sistema político.
Son parasitarios, hacen de la política un mercado para comprar y vender apoyos, impidiendo nuestro desarrollo.
Son clientelistas y vulgares, se alimentan de la pobreza y el desorden institucionalizado para mantenerse en el poder. Les conviene que haya pobres e ignorantes para poder manejarlos fácilmente y engañarlos cada cuatro años.
Se apoyan en un sistema de partidos políticos diseñado para que puedan apropiarse del dinero del pueblo y repartirse el poder bajo un complejo sistema de dominación clientela.
Ganan elecciones presidenciales y congresuales repartiendo falsas promesas de cambio, realizando fraudes electorales, utilizando los recursos del Estado para comprar cédulas, distribuir colchones, bebidas, dinero y comida. Sin estas herramientas no tendrían legitimidad ni poder alguno.
Un sistema legal de partidos convertido en plaga con el único propósito de mantener como rehenes a miles de ciudadanos en estado de subsistencia económica, para que los viejos partidos tradicionales logren manipularlos por unas pocas limosnas.
Nuestra sociedad amenazada.
Cinco plagas que tienen un efecto negativo en la democracia porque impiden la modernización e institucionalización del Estado.
Son plagas apocalípticas, carcomen los cimientos de nuestra sociedad y fulminan toda esperanza o futuro para los jóvenes.
Como plagas que son, debemos enfrentarlas y deshacernos de ellas.
