POR HUMBERTO BAEZ
Para ECOS DEL SUR
En tiempos pasados cuando en esta provincia lluvia abundantemente, principalmente en mayo, los truenos casi siempre acompañaban las copiosas precipitaciones, además de anunciar el tiempo para que los agricultores comenzaran la siembra de los diferentes rubros que le proporcionaban el sustento de sus familia, también comenzaba la abundante presencia del Cangrejo azul de tierra (Cardisoma Guanhomi).
Existía un personaje llamado Antonio Cornielle, apodado, “Diablo Viejo”, junto a su hermano Candito, nuestros amigos.
Este humilde personaje que recorría las calles de Barahona, popularizo con las ventas de cangrejo por docenas, cuando pregonaba su venta voceando, “Palomas de Cuevas”.
En realidad la abundancia de esta especie se notaba desde Villa Central hasta Habanero, Pescadería y toda la vía del Ferrocarril del ingenio Barahona.
La población era tan grande que una visita a la zona, en breve tiempo permitía a cualquiera llenar varios sacos para luego disfrutar de una suculenta “Cangrejada” en cualquier patio. Tristemente la captura indiscriminada a causado la desaparición del Cangrejo.
Para la zona de Oviedo en el Guanal existía una gran población. Hoy donde se concentran pequeñas poblaciones, se capturan con unas latas como trampas.
Si bien es cierto que los cangrejos eran tan abundantes, no es menos cierto que las Palomas, principalmente la Coronita ( Patogioenas Leucophefala), se distribuía en nuestra zona en los llamados Bancos.
La abundancia era tal en todo el Parque Nacional Jaragua, como en el paraje Nueva Rosa, que ciertos lugareños ignorantes alimentaban cerdos con los pichones de palomas.
Desde Puerto Rico venían los fines de semana cazadores con varias escopetas, porque era tanta la frecuencia de disparos, que se calentaban.
El fruto de esta cacería desordenada y sin control, le permitía hasta llevar la carne refrigerada a la vecina Isla del Encanto Puerto Rico.
De igual manera en los meses de invierno la presencia del Pato de la Florida, que año por año venia a pasar el invierno, principalmente a la Laguna de Rincón o Cabral, también ha desaparecido por la cacería indiscriminada y sin control.
Es oportuna la ocasión para denunciar que para los Caños y Lagunitas en el área de la desembocadura del Río Yaque del Sur, existe una peligrosa pesca , consistente en envenenar con ciertos productos Químicos las aguas, esta práctica debe ser controlada rápidamente, para evitar daños mayores y cuidar la salud de los consumidores de pescado y camarones, además de preservar las especies. Sirva el alerta al personal de Medio Ambiente.

