BARAHONA.- Familiares y amigos de un hombre asesinado supuestamente por dos haitianos en Canoa, protestaron ayer lunes exigiendo justicia y que los extranjeros sean repatriados. Una multitud logró tomar el control del cuartel.
Se trata de un destartalado destacamento donde las condiciones de seguridad son mínimas. Cuando una multitud llego en forma violenta, los tres policías de turno perdieron el control.
La muerte del dominicano Alfonso Feliz De León, de 39 años, la madrugada del viernes provocó que una multitud el fin de semana penetrara al cuartel en Canoa y lincharan a Papito Solis, de 30 años, e hirieran a su hermano Lula solía, de 22.
Según los parientes los haitianos lo secuestraron y lo mataron lanzándolo a la vía para simular un accidente de tránsito.
Ayer lunes los residentes en Canoa se manifestaron y exigieron a las autoridades repatriar a los haitianos, ya que de lo contrario advierten seguirá con la Venganza.
Para investigar este hecho la jefatura policial designó al General Frener Bello Arias.
El haitiano herido permanece detenido en la Dirección Regional Sur y por la multitud que penetró al cuartel la Policía informó que siete personas han sido identificadas.