POR ROLANDO DAVID MATOS
Para ECOS DEL SUR.
La región Enriquillo está situada en la Región Suroeste de la Republica Dominicana. Está comprendida por cuatro Provincias, estas son: Barahona, Pedernales, Baoruco e Independencia. Por su ubicación geográfica y extrema pobreza en que viven una gran parte de sus moradores, tiende a ser la Región más vulnerable del país, en lo referente a la ocurrencia de Desastres provocados por la presencia de fenómenos naturales en ciertas épocas del año. Son numerosas las comunidades que son afectadas cada año por la ocurrencia de desastres, viviéndose en estas situaciones de desesperación, desprotección e impotencia.
Desde el 1ro de Junio, hasta el 30 de Noviembre (de cada año) se vive en esta incertidumbre: Seremos afectados o no por un fenómeno natural?, esta pregunta es normal escucharla en los moradores de estas comunidades; a esto se suma el hecho, de que, con los cambios climáticos y los daños que los seres humanos hemos provocado en el medio ambiente se hace imposible predecir cuándo podría ocurrir un fenómeno como este. Esto trae como consecuencia que en cualquier época del año se presente una Tormenta, un Huracán, un tornado, un terremoto, dejando, con su ocurrencia: Muertes, cantidades de heridos, pérdidas de viviendas y sus ajuares, pérdidas de sus medios de vida y sustento. Toda esta situación se viene empeorando por las grandes cantidades de comunidades viviendo muy cerca de los ríos, expuestas a inundaciones, especialmente las que viven bajo la influencia del Río Yaque del Sur (cuenca baja), así como, la depredación y destrucción de los recursos naturales por la acción de los humanos y el abandono y dejadez de muchas de nuestras autoridades responsables y garantes de derechos. A todas estas dificultades mencionadas se unen la poca o ausencia de una buena preparación u organización comunitaria, así como, un oportuno y eficaz programa de Capacitación, tendentes a cambiar la cultura de las gentes, especialmente en el tema de la PREVENCION, MITIGACION Y RESPUESTA, medidas estas que harían estas comunidades más RESILIENTES.
En nuestro país existe, por ley, El Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta (SNPMR). La base legal de este sistema es la ley 147-02 (Sobre Gestión de Riesgos) y su reglamento de aplicación, también tiene como base la ley 176-07 (sobre los ayuntamientos), dicha ley, aunque una gran cantidad de Organizaciones e Instituciones, con la implementación de Proyectos, han hecho un gran esfuerzo para darla a conocer, todavía existe un gran número de ciudadanos y ciudadanas que no la conocen (esto a nivel nacional), al igual que un gran número de instituciones del estado, siendo estas, en su mayoría, las responsables de su aplicación y cumplimiento. Si bien es cierto que la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) es la principal responsable de promover y ejecutar su aplicación, no es menos cierto, que hay instituciones que, por su naturaleza, son imprescindibles para su total y eficaz aplicación y cumplimiento. Convirtiéndose en un gran soporte para el trabajo que debe realizar la Comisión Nacional de Emergencias. En este tenor podemos citar el siguiente ejemplo: Según el Art. 14 de esta ley, se deben conformar, en todo el territorio nacional los comités: Regionales, Provinciales y Municipales de Prevención, Mitigación y Respuesta, en todo el territorio nacional. En este mismo Art. Párrafo I, se establece que estos comité estarán presididos por las más altas autoridades de la Región, Provincia o Municipio. En el caso de los últimos (municipios), estos serán presididos por los Alcaldes (Síndicos), dándosele una activa participación a los líderes comunitarios que hay en la zona y que podrían hacer grandes aportes a esta causa. Aquí viene la gran dificultad: Cada cuatro años se cambian las autoridades de los Ayuntamientos, en su mayoría, los nuevos alcaldes y regidores no conocen la ley 147-02, no saben cuáles son las responsabilidades municipales ante este tipo de situaciones. Todo esto trae como consecuencia una competencia de roles en los municipios y viene a empeorar la situación ya presentada. Pero como decimos una cosa, también decimos otra: Se puede aprovechar el hecho de que estos nuevos alcaldes y regidores, con nuevos bríos y ansias de trabajo, sensibilizándolos ampliamente sobre el tema de los desastres, permitirá realizar acuerdos con los ayuntamientos, dándonos mayor tiempo para el involucramiento y empoderamiento de estos, un mayor y mejor seguimiento, así como, la realización de revisiones periódicas de los planes de emergencias municipales que se realicen.
Viendo todas estas cosas, se hace necesario, sabiendo que la primera reacción, respuesta o intervención, en situaciones de desastres, se hace desde los mismos municipios y comunidades y si estos no cuentan con las estructuras, herramientas y capacidades instaladas, entonces estaremos apostando a la producción de un gran desastre. Recordemos que los desastres, en sí, no lo producen los fenómenos, se producen cuando las comunidades no están preparadas y no pueden responder de forma organizada y adecuada, haciéndose más difícil su recuperación. Solo si nos unimos y trabajamos juntos, asumiendo cada cual sus responsabilidades lograremos prevenir situaciones y por ende nos evitaremos perdidas lamentables de vidas, así como de bienes y servicios públicos.
Para ECOS DEL SUR.
La región Enriquillo está situada en la Región Suroeste de la Republica Dominicana. Está comprendida por cuatro Provincias, estas son: Barahona, Pedernales, Baoruco e Independencia. Por su ubicación geográfica y extrema pobreza en que viven una gran parte de sus moradores, tiende a ser la Región más vulnerable del país, en lo referente a la ocurrencia de Desastres provocados por la presencia de fenómenos naturales en ciertas épocas del año. Son numerosas las comunidades que son afectadas cada año por la ocurrencia de desastres, viviéndose en estas situaciones de desesperación, desprotección e impotencia.
Desde el 1ro de Junio, hasta el 30 de Noviembre (de cada año) se vive en esta incertidumbre: Seremos afectados o no por un fenómeno natural?, esta pregunta es normal escucharla en los moradores de estas comunidades; a esto se suma el hecho, de que, con los cambios climáticos y los daños que los seres humanos hemos provocado en el medio ambiente se hace imposible predecir cuándo podría ocurrir un fenómeno como este. Esto trae como consecuencia que en cualquier época del año se presente una Tormenta, un Huracán, un tornado, un terremoto, dejando, con su ocurrencia: Muertes, cantidades de heridos, pérdidas de viviendas y sus ajuares, pérdidas de sus medios de vida y sustento. Toda esta situación se viene empeorando por las grandes cantidades de comunidades viviendo muy cerca de los ríos, expuestas a inundaciones, especialmente las que viven bajo la influencia del Río Yaque del Sur (cuenca baja), así como, la depredación y destrucción de los recursos naturales por la acción de los humanos y el abandono y dejadez de muchas de nuestras autoridades responsables y garantes de derechos. A todas estas dificultades mencionadas se unen la poca o ausencia de una buena preparación u organización comunitaria, así como, un oportuno y eficaz programa de Capacitación, tendentes a cambiar la cultura de las gentes, especialmente en el tema de la PREVENCION, MITIGACION Y RESPUESTA, medidas estas que harían estas comunidades más RESILIENTES.
En nuestro país existe, por ley, El Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Respuesta (SNPMR). La base legal de este sistema es la ley 147-02 (Sobre Gestión de Riesgos) y su reglamento de aplicación, también tiene como base la ley 176-07 (sobre los ayuntamientos), dicha ley, aunque una gran cantidad de Organizaciones e Instituciones, con la implementación de Proyectos, han hecho un gran esfuerzo para darla a conocer, todavía existe un gran número de ciudadanos y ciudadanas que no la conocen (esto a nivel nacional), al igual que un gran número de instituciones del estado, siendo estas, en su mayoría, las responsables de su aplicación y cumplimiento. Si bien es cierto que la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) es la principal responsable de promover y ejecutar su aplicación, no es menos cierto, que hay instituciones que, por su naturaleza, son imprescindibles para su total y eficaz aplicación y cumplimiento. Convirtiéndose en un gran soporte para el trabajo que debe realizar la Comisión Nacional de Emergencias. En este tenor podemos citar el siguiente ejemplo: Según el Art. 14 de esta ley, se deben conformar, en todo el territorio nacional los comités: Regionales, Provinciales y Municipales de Prevención, Mitigación y Respuesta, en todo el territorio nacional. En este mismo Art. Párrafo I, se establece que estos comité estarán presididos por las más altas autoridades de la Región, Provincia o Municipio. En el caso de los últimos (municipios), estos serán presididos por los Alcaldes (Síndicos), dándosele una activa participación a los líderes comunitarios que hay en la zona y que podrían hacer grandes aportes a esta causa. Aquí viene la gran dificultad: Cada cuatro años se cambian las autoridades de los Ayuntamientos, en su mayoría, los nuevos alcaldes y regidores no conocen la ley 147-02, no saben cuáles son las responsabilidades municipales ante este tipo de situaciones. Todo esto trae como consecuencia una competencia de roles en los municipios y viene a empeorar la situación ya presentada. Pero como decimos una cosa, también decimos otra: Se puede aprovechar el hecho de que estos nuevos alcaldes y regidores, con nuevos bríos y ansias de trabajo, sensibilizándolos ampliamente sobre el tema de los desastres, permitirá realizar acuerdos con los ayuntamientos, dándonos mayor tiempo para el involucramiento y empoderamiento de estos, un mayor y mejor seguimiento, así como, la realización de revisiones periódicas de los planes de emergencias municipales que se realicen.
Viendo todas estas cosas, se hace necesario, sabiendo que la primera reacción, respuesta o intervención, en situaciones de desastres, se hace desde los mismos municipios y comunidades y si estos no cuentan con las estructuras, herramientas y capacidades instaladas, entonces estaremos apostando a la producción de un gran desastre. Recordemos que los desastres, en sí, no lo producen los fenómenos, se producen cuando las comunidades no están preparadas y no pueden responder de forma organizada y adecuada, haciéndose más difícil su recuperación. Solo si nos unimos y trabajamos juntos, asumiendo cada cual sus responsabilidades lograremos prevenir situaciones y por ende nos evitaremos perdidas lamentables de vidas, así como de bienes y servicios públicos.