Los que vivimos en la zona de influencias del lago Enriquillo, que hemos gozado y sufrido los cambios climáticos que su estado proporciona, dependiente directo del clima general y de la mano del hombre, tanto desde dentro de la zona como fuera de ella poseemos una parametría que nos puede inducir claramente que vamos rumbo a una “desertización inducida”, a pesar del exceso de aguas.
Recientemente las autoridades militares ocuparon un cargamento de carbón, para exportación, según se nos ha informado, lo cual hace más criminal la quema de esas maderas, que aunque sean de maderas de fácil reposición con el tiempo, no se justifica su corte, solamente si moderada y controladamente se aplica en fincas reproductivas agrícolamente, respetando un porcentaje mínimo boscoso, que es vital para suplir a la actividad mayor del área, que es la ganadería, en suplemento alimenticio, con la “vaina” de la Bayahonda o Cambrón (proposis juliflora), sombra y temperatura, junto al mangle y otras variedades que ayudan con la temperatura a los seres que vivimos en el entorno.
Ya el gobierno motorizó un proceso de desmonte de alrededor de 40 mil tarea, lo cual no ha sido exitoso hasta el momento, ni lo será, por haber desmontado lugares que su única utilidad era ser parte del hábitat de especies vivientes del ecosistema y más nada, porque no se asesoraron los incumbentes, con los conocedores de la zona, y por tanto, las demás que se sacrifiquen, tienen que ser estrictamente con motivos reproductores, y nunca con fines masivos de producción de carbón y exportación del mismo, y hay figuras en la zona, cuya profesión es la del carbón y su exportación, “ojo con eso”, vale para las maderas preciosas…
La flora y fauna debe ser controlada más efectivamente y para eso, hay que aumentar y tecnificar la supervisión y vigilancia en la zona y sobre todo en los nuevos perímetros del lago Enriquillo, además del control de embarcaciones pequeñas en la “laguna del Fondo”, por “lajas”, para romper esa exportación.
El entorno del lago Enriquillo, sobre todo por “cuero de Vaca” y “el Memiso” esta siendo plagado por posibles delincuentes, que residen ahí, los cuales hacen todo tipo de depredación, entre ellas de envenenamiento con el producto llamado “4WD” de los peces para su consumo y venta, el personal de ese ministerio luce muy pequeño y debe ser ampliado y asistido por personal militar de inteligencia y control del crimen, así de grave nos luce esta situación.
Estamos haciendo el llamado para la preservación de la vida y entre la vida está la producción agropecuaria, no se nos valla a mal interpretar haciéndole la vida imposible al hombre de trabajo y producción, los cambios y mejoras se hacen con ellos, el parque nacional “la gran sabana” se creó inútilmente ó con el propósito mal sano ampliarlo aquí y reduciéndolo en otros lugares, pero no se podrá admitir para prohibir que el hombre produzca y viva, no para que se muera de hambre, regularicemos esta situación, es grave
Recientemente las autoridades militares ocuparon un cargamento de carbón, para exportación, según se nos ha informado, lo cual hace más criminal la quema de esas maderas, que aunque sean de maderas de fácil reposición con el tiempo, no se justifica su corte, solamente si moderada y controladamente se aplica en fincas reproductivas agrícolamente, respetando un porcentaje mínimo boscoso, que es vital para suplir a la actividad mayor del área, que es la ganadería, en suplemento alimenticio, con la “vaina” de la Bayahonda o Cambrón (proposis juliflora), sombra y temperatura, junto al mangle y otras variedades que ayudan con la temperatura a los seres que vivimos en el entorno.
Ya el gobierno motorizó un proceso de desmonte de alrededor de 40 mil tarea, lo cual no ha sido exitoso hasta el momento, ni lo será, por haber desmontado lugares que su única utilidad era ser parte del hábitat de especies vivientes del ecosistema y más nada, porque no se asesoraron los incumbentes, con los conocedores de la zona, y por tanto, las demás que se sacrifiquen, tienen que ser estrictamente con motivos reproductores, y nunca con fines masivos de producción de carbón y exportación del mismo, y hay figuras en la zona, cuya profesión es la del carbón y su exportación, “ojo con eso”, vale para las maderas preciosas…
La flora y fauna debe ser controlada más efectivamente y para eso, hay que aumentar y tecnificar la supervisión y vigilancia en la zona y sobre todo en los nuevos perímetros del lago Enriquillo, además del control de embarcaciones pequeñas en la “laguna del Fondo”, por “lajas”, para romper esa exportación.
El entorno del lago Enriquillo, sobre todo por “cuero de Vaca” y “el Memiso” esta siendo plagado por posibles delincuentes, que residen ahí, los cuales hacen todo tipo de depredación, entre ellas de envenenamiento con el producto llamado “4WD” de los peces para su consumo y venta, el personal de ese ministerio luce muy pequeño y debe ser ampliado y asistido por personal militar de inteligencia y control del crimen, así de grave nos luce esta situación.
Estamos haciendo el llamado para la preservación de la vida y entre la vida está la producción agropecuaria, no se nos valla a mal interpretar haciéndole la vida imposible al hombre de trabajo y producción, los cambios y mejoras se hacen con ellos, el parque nacional “la gran sabana” se creó inútilmente ó con el propósito mal sano ampliarlo aquí y reduciéndolo en otros lugares, pero no se podrá admitir para prohibir que el hombre produzca y viva, no para que se muera de hambre, regularicemos esta situación, es grave
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