POR ECOS DEL SUR
BARAHONA.- (8 de enero de 1973) – El padre de un joven que se dice es confidente de la Policía negó que sea su hijo la persona que se dedica a golpear a indefensos ciudadanos, advirtiendo que personas inescrupulosas de Barahona cometen fechoría a nombre de Héctor Rafael Alix, alias Negrito, que es su vástago.
El señor Napoleón Alix Espinosa dijo que su hijo jamás ha sido confidente de la Policía ni de nadie, asegurando que éste no participa en política partidista.
Desde hace meses un hombre que se hace llamar Negrito Alix viene cometiendo fechorías y dando golpizas a señalados como izquierdistas en la ciudad de Barahona.
El tal Negrito Alix se le ha visto realizando allanamientos en casas de jóvenes señalados como pertenecientes a partidos de la izquierda en compañía de efectivo de la Policía.
“Mi hijo jamás ha pertenecido a la policía, ni ha sido confidente, ni nada que se le parezca”, dijo el señor Alix, al tiempo de asegurar que acudirá al cuartel local de la Policía a querellarse contra el hombre que utilizando el nombre de su hijo se dedica a la comisión de abusos contra la ciudadanía.
En la tarde de ayer el señor Alix se aprestaba a querellarse en el cuartel policial de Barahona.
CHIVATO AMENAZA A PERIODISTAS
Barahona, (Francisco González).- Un supuesto confidente de la Policía irrumpió ayer en la redacción del noticiero local Diario Noticia, que se transmite por la emisora Radio Barahona, y amenazó a cuatro reporteros que laboran allí.
Miguel Batista, alias El Coquero , se indignó, según dijo, porque el informativo difundió una denuncia de dos jóvenes barahoneros que dicen que el supuesto confidente los anda buscando para darle muerte.
Al difundirse la información, El Coquero penetró violentamente a la redacción del noticiero y allí amenazó a los reporteros Francisco González, Luis López Méndez, Luis Matos y Emilio González. Los cuatro integrantes del cuerpo de redactores del informativo barahonero.
Según los jóvenes Victoriano Sena y Danilo Dotel, el Coquero tiene “ordenes precisas” para darle muerte. El supuesto confidente de la policía niega la imputación.
Dicen los jóvenes que el supuesto “chivato” de la policía la espera que crucen frente a su residencia, armados de una escopeta, para asesinarlo. Responsabilizaron a El Coquero de lo que les ocurra.
Extraído del periódico Ultima Hora del 8 de enero de 1973
El señor Napoleón Alix Espinosa dijo que su hijo jamás ha sido confidente de la Policía ni de nadie, asegurando que éste no participa en política partidista.
Desde hace meses un hombre que se hace llamar Negrito Alix viene cometiendo fechorías y dando golpizas a señalados como izquierdistas en la ciudad de Barahona.
El tal Negrito Alix se le ha visto realizando allanamientos en casas de jóvenes señalados como pertenecientes a partidos de la izquierda en compañía de efectivo de la Policía.
“Mi hijo jamás ha pertenecido a la policía, ni ha sido confidente, ni nada que se le parezca”, dijo el señor Alix, al tiempo de asegurar que acudirá al cuartel local de la Policía a querellarse contra el hombre que utilizando el nombre de su hijo se dedica a la comisión de abusos contra la ciudadanía.
En la tarde de ayer el señor Alix se aprestaba a querellarse en el cuartel policial de Barahona.
CHIVATO AMENAZA A PERIODISTAS
Barahona, (Francisco González).- Un supuesto confidente de la Policía irrumpió ayer en la redacción del noticiero local Diario Noticia, que se transmite por la emisora Radio Barahona, y amenazó a cuatro reporteros que laboran allí.
Miguel Batista, alias El Coquero , se indignó, según dijo, porque el informativo difundió una denuncia de dos jóvenes barahoneros que dicen que el supuesto confidente los anda buscando para darle muerte.
Al difundirse la información, El Coquero penetró violentamente a la redacción del noticiero y allí amenazó a los reporteros Francisco González, Luis López Méndez, Luis Matos y Emilio González. Los cuatro integrantes del cuerpo de redactores del informativo barahonero.
Según los jóvenes Victoriano Sena y Danilo Dotel, el Coquero tiene “ordenes precisas” para darle muerte. El supuesto confidente de la policía niega la imputación.
Dicen los jóvenes que el supuesto “chivato” de la policía la espera que crucen frente a su residencia, armados de una escopeta, para asesinarlo. Responsabilizaron a El Coquero de lo que les ocurra.
Extraído del periódico Ultima Hora del 8 de enero de 1973
