POR ECOS DEL SUR
Barahona (11 de octubre de 1952).- De duelo se siente esta colectividad con la irreparable pérdida del prestante caballero que a la edad de 84 años rendió la jornada de la vida en la madrugada de ayer mientras se encontraba en sus plantaciones de café de la Hacienda El Esfuerzo. Con tan triste suceso no tan solo hay dolor en los corazones de sus inconsolables hijos Josefa Del Monte de Rodríguez, Dr. José A. Rodríguez, Luisita Del Monte, Altagracia de Toyos, Joaquín Toyos, Fernándo Vargas, Guaroa Peña, Ingeniero Caonabo Sánchez, Celina Sánchez, Enriquillo y Mireya Cuello, y demás afligidos familiares a quienes hacemos llegar nuestro sentido pésame, sino también a este Barahona que siempre tuvo en el laborioso,serio y honrado Don Luis, al hombre y al hijo de sus caros afectos.
Al emprendedor infatigable que en el heroísmo duro,frio y callado de la lucha diaria fue un abnegado y eforzado luchador , que desde joven comenzó sus faenas, sin desmayos, sin odios, y sin rencores, y solo, sin otra compañera que su inquebrantable voluntad, se encaró a la vida, combatió y triunfó, y fue lo que quiso ser: “un querido y respetado miembro de esta sociedad que siempre lo recordará como a uno de sus positivos valores que supo llegar al alma y al corazón de este pueblo, por sus relevantes prendas”.
“Siempre hay que hacer algo” era una de sus máximas, y por eso se mantuvo siempre activo; y en esa firme actitud que nosotros llamamos persistencia heróica estuvo Don Luis de pié, para caer solo en el preciso momento en que la muerte, la implacable, nuestra eterna compañera, le sorprendió sellando su preciosa existencia, quizás en el instante en que ese enamorado del trabajo se disponía a hacer algo más de lo que ya había hecho.
Duerme en paz estimado Don Luis, que el Barahona que tu quisiste hasta el último momento también te quiso y te recuerda y elevará siempre hacia el Todopoderoso sus fervientes votos por tu alma que fue buena, que fué pura.
Extraído de El Momento, Barahona octubre 11 de 1952, no 940.
