POR JOSÉ PRADO JIMÉNEZ
Desde Carolina del Norte, para Ecos del Sur
Anastasio Somoza de Bayle, fue el último de la dinastía que gobernó a Nicaragua, desde 1937. Tachito, como le apodaron, gobernó del 1967 a 1979. Su gobierno se caracterizó por:
Desde Carolina del Norte, para Ecos del Sur
Anastasio Somoza de Bayle, fue el último de la dinastía que gobernó a Nicaragua, desde 1937. Tachito, como le apodaron, gobernó del 1967 a 1979. Su gobierno se caracterizó por:
persecución, conculcó las libertades, tortura, corrupción administrativa. El pueblo cansado, se alzó en armas y lo derrocó en 1979. Huyó a Paraguay, fue asesinado al igual que su padre.
Marcos Pérez Jiménez, Venezuela, 1952/58. Su obra se identifica con la
Somoza, fue derrocado, juzgado por corrupción y encarcelado. La muerte
evitó que muriera en la cárcel después de un segundo juicio.
Somoza, fue derrocado, juzgado por corrupción y encarcelado. La muerte
evitó que muriera en la cárcel después de un segundo juicio.
Fulgencio Batista, Cuba, 1952 hasta enero de 1959, abusó de los bienes públicos, abolió el Congreso, corrupción en diferentes aspectos. Fue derrocado por el pueblo en armas; huyó a República Dominicana.
Rafael Leonidas Trujillo Molina, el faraón de la República Dominicana, 1930/61, el más férreo de todos; los demás, fueron niños de cuna ante él. Murió asesinado. Hasta sus servidores se astiaron de él.
Hay que poner atajo a esos potenciales dictadores. La secuela, aun después de sus trágicas desapariciones, han sido catastróficas para los diferentes países donde han existido.
El pueblo debe recordar, que en una ocasión, el león expresó ser:”El máximo representante del balaguerismo histórico. Como todos esos caudillos, este hombre joven e inteligente, parece tener la misma simiente: una concepción ideológica prostituida, cimentada en la ambición del poder perpetuo, para disfrutar cómodamente con sus acólitos, la miel que destila el panal del Estado; con un aberrante estilo de gobierno totalmente divorciado del pensamiento del Profesor Jun Bosch, quien siempre exhibió una moral tan firme que rayaba en la terquedad, y que puso la honestidad, como piedra de ángulo, en la construcción de un partido que él creyó, sería la esperanza del país.
Estoy seguro de que el país, a pesar del desastre moral, cuenta con un remanente de hombres de solvencia moral e intelectual. De éstos los hay en el mismo PLD, y en todos los otros partidos. ¿Por qué poner siempre la mirada en un hombre que llevó al país a ser contado entre los más corruptos del mundo? ¿Es que no hay otro hombre en la República Dominicana y en el mismo PLD, capaz de dirigir un gobierno con transparencia? El pueblo dominicano debe reflexionar acerca de por quién votar, y procurarle mejor suerte al país. Así que: que el león emita su temible rugido, pero que no llegue a dar el zarpazo.
