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lunes, 1 de septiembre de 2014

OPÌNION: Una promesa que no se cumplirá.

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POR JOSE VALENTIN PEREZ 
Para Ecos del Sur

La reelección presidencial es un tema que  ha sido iterativo desde que se proclamo la independencia de la Republica en 1844. Ha sido la minoría de los gobernantes dominicanos que se han propuesto introducir cambios en la Constitución para perpetuarse más allá del periodo reglamentario.

 La primera constitución de la Republica fue promulgada el 06 de noviembre de 1844 y al día de hoy la misma ha experimentado 39  adecuaciones lo que deja al desnudo donde ha erradicado la debilidad institucional por la que estamos atravesando sin saber hasta cuándo.

 Danilo Medina parece embarcarse  en un proceso reeleccionista al autorizar o asentir, una campaña propagandística, para promover un segundo mandato, hace menos de 6 meses pensar en el tema se veía como una utopía por la confianza que generaron las palabras del mandatario a todos los dominicanos al expresar  de forma enfática y categórica su oposición a la  no reelección presidencial.

¿Si las intenciones de Danilo Medina fueran no optar por un segundo mandando acaso no debió este ordenado  a sus ministros y colaboradores más cercanos parar la campaña reeleccionista y el afán del continuismo? ¿Nos preguntamos, de donde salen esos recursos que sirven para mantener viva la chispa de la reelección y del continuismo salvaje?

El artículo 124 de nuestra Constitución  expresa de forma explícita: “El Poder Ejecutivo se ejerce por el  Presidente de la República, quién será elegido cada cuatro años por voto directo y no podrá ser electo para el periodo constitucional siguiente”.

A caso no debió bastar este artículo de nuestra constitución y la promesa de Medina contra la reelección  para  que esa maquinaria reeleccionista desistiera de esta idea lesiva y leonina  que al final lo único que causa es caos, atraso institucional y debilidad del sistema democrático Dominicano.

 El nerviosismo y la ansiedad que existe actualmente en el partido oficialista es algo sin precedente. ¿Que lo ha provocado: Las encuestas  pagado dándole portentosos niveles de popularidad a Medina que han servido de excusas  para soñar  en un segundo mandato?

Esperemos que  sea el tiempo  quien nos diga  si la lucha por el poder no crean caos y pugnas antagónicas que destruyen  y laceran las organizaciones por más pulcra e instituidas que sean.

 ¿Que pasara con esa estabilidad  socio-emocional  que ha exhibido  el partido de Bosch por tanto tiempo si Danilo Medina decidiese realmente hacer publica sus aspiraciones. ?