Por SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Antes de la conquista de estas tierras continentales por las monarquías de Europa, el territorio estaba organizado en Cacicazgos, con un Cacique a la cabeza de cada uno de los 5 existentes.
Contando con cultura, creencias, valores y vivencias autóctonas de la isla; hasta que un día llegaron al territorio hombres blanco, que decidieron trastocarlo todo, que no sólo promovieron el saque incontenible de nuestras riquezas y recursos naturales, sino que violaron a mujeres y niñas, y, peor aún, esclavizaron a los nativos y, cuando estos fueron casi exterminados en su totalidad, procedieron a traer hombres esclavizados desde el África ardiente.
Lo dañaron todo, lo saquearon todo e hicieron de los nativos simples esclavos para sacar y/o generarle riquezas.
Se cuenta que con la plata robada en Potosí, Bolivia, se podía construir un puente más grande, mucho más, que el Juan Pablo Duarte; y así con esa riqueza Europa se fue haciendo un Continente desarrollado y el nuestro cada vez más subdesarrollado. Esa es parte de la historia no contada aun.
Fue esa ignominia y explotación del hombre, lo que llevó a los nativos, esclavos o explotado a ingeniar formas múltiples y variadas de resistencia, muchos fueron los que prefirieron tomar veneno y lanzarse desde lo alto para terminar con esa vida fatal que les impusieron los colonialistas. Otros se inmolaron intentando alcanzar nuevos estadios de libertad y paz.
Las batallas se libraron sin cuartel y sin miramiento, sacrificios surgieron por doquier, en cada territorio de nuestras tierras continentales se escucharon los gritos de libertad, con el norte de alcanzar la libertad y dar fin al mundo esclavista que se nos impuso a sangre y fuego. Fue así como, tras dejar a cientos de los suyos en los campos de batallas, se proclamó la Independencia del 1er País Libre del Continente: La Libertad de Haití, el 1 de enero de 1804.
Cuando se da la Independencia de Haití, la República Dominicana no existía aun, esta nació 40 años después, pero para 1804, ni siquiera nuestro Patricio Juan Pablo Duarte había nacido siquiera, este nació el 26 de enero de 1813, es decir nueve años después de la Independencia de Haití. Entonces, lo que existía era parte del territorio de la isla liberado, pero la otra parte aun permanecía bajo control de las potencia coloniales, razones que llevaron a los haitianos a dar paso para logar la liberación de todo el territorio quisqueyano.
Fue en esa situación que llegaran los soldados haitianos hasta Moca, quienes al recibir la información de que una flota española incursionaba por el Caribe, estos decidieron retirarse hacia la patria liberada aplicando una ley elemental de la guerra, que consiste en dejar cenizas al enemigo en cada ciudad por donde pase.
Eso no es típico sólo de los haitianos, el mejor estratega y primer ejecutor de la guerra de guerrilla en este Continente, el general Máximo Gómez en Cuba, dejó el enemigo español en múltiples ocasiones ciudades convertidas en polvo y ceniza, para que los soldados enemigos no encuentre donde guarecerse, ni descansar, ni encontrar agua, ni alimento, ni habitantes que le sirvan. Ya antes, en 1867-68, al ser proclamada la Independencia de Cuba, teniendo a la ciudad de Bayamo como la primera capital del Estado revolucionario, un día después los españoles intentaron retomar el control de Bayamo, lo que generó una batalla sin cuartel entre patriotas y colonizadores.
“Al día siguiente la inexperta tropa trató de tomar el pueblo de Yara. Pero fue dispersada por una columna española. Céspedes atacaba y animaba a sus hombres y ya en los últimos instantes de rendir el pueblo le acompañaban solo 11 hombres. Uno de ellos exclamó “Todo se ha perdido”, a lo que Céspedes respondió: “Aun quedan 12 hombres, bastan para hacer la Independencia de Cuba”.
Fue batalla de titanes, que terminó imponiéndose la superioridad en armas de los españoles. Más, veamos qué decisión deciden tomar los mambises cubanos:
“La noche del día 11 de enero los bayamesa reunidos en el Ayuntamiento decidieron prenderle fuego a la primera capital de la República de Cuba en Armas antes que rendirla a los opresores. Toda la ciudad ardía. A lo lejos el General Valmaceda no podía creer lo que veía. Iba en pos de una gran victoria militar y descansar en una de las hermosas casonas bayamesas y sus sueños se desvanecieron al ver aquella ciudad convertida en antorcha. El incendio de Bayamo demostró a España y el mundo, el supremo sacrificio, valor y heroísmo de los cubanos por tener y mantener una Patria libre y soberana. Con la sangre y el fuego de ese día se escribió la primera página de patriotismo en la historia de Cuba”.
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