POR JOSÉ PRADO JIMÉNEZ
Desde Carolina del Norte para Ecos del Sur
Desde Carolina del Norte para Ecos del Sur
En este prestigioso diario, Ecos del Sur, leí una declaración del señor Pedro Peña Rubio, precandidato a Senador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en Barahona, en la que hizo del dominio público, el supuesto nombramiento de 1000 personas, en otras palabras, botellas; hecho atribuido al Ministro de Industria y Comercio, por supuesto, afectando el presupuesto de la entidad que lidera.
Parece, que la denuncia ha herido sensibilidades dentro del seno del PLD, quizás, por el efecto que esto pueda tener entre quienes se encuentran sorteando suerte, por las candidaturas; tal vez, porque esto pueda afectar a muchos en los beneficios que ahora reciben. Las quejas han comenzado hacerse públicas.
Ayer leí una manifestación de censura a la manifestación del ciudadano Pedro Peña Rubio. Entre otros calificativos para la denuncia, el quejoso peledeísta usó la palabra “desafortunada.” Es de aquí que he inferido el título del presente artículo. Porque, si bien para aquellos que estiman que el PLD, no amerita una purga que saque lo inmundo y lo perverso del partido, y del gobierno; la denuncia es realmente desafortunada. Es posible que el quejoso haya pensado en el momento político, y en cómo esto afecta la honra de su partido, por cierto ya bastante resquebrajada, debito a cosas semejantes, y otras más execrables, aun.
Sin embargo, aquellos que han pensado en la transparencia de toda gestión, en cualquiera de los niveles de la cosa pública, veremos como afortunado, que tales acciones sean sacadas a la luz. Pues, el pueblo tiene derecho a enterarse y hasta cobrarle a aquellos que dilapidan los recursos del Estado, ejecutando una mayordomía infiel, inescrupulosa.
No sabemos las verdaderas razones del ciudadano Peña Rubio, para formular una denuncia de ese tipo; si se trata de celos políticos, o si obedece a una preocupación por el manejo honesto de los fondos públicos, lo que se probaría con las evidencias que él pueda aportar. Si la razón es esta última, la denuncia es más que acertada, afortunada, para el pueblo en general. Pues, queda así advertido acerca de la conducta de quienes están manejando sus recursos, y de paso, la calidad moral de quienes están procurando candidaturas.
Considero, que tras esta denuncia, los organismos a los cuales compete velar por los bienes del pueblo, y la conducta de los servidores del Estado, están en el deber de interpelar al Ministro de Industria y Comercio, y proceder en consecuencia, no importando asuntos de familia, de partido y su tendencia. No hacerlo, es otorgar licencia para que otros imiten tal conducta.
El presupuesto manejado por las diferentes entidades estatales, es dinero que sale de los bolsillos de los ciudadanos y de todo el que habita en la República Dominicana. Y aquellos que deshonren la confianza con que se les ha privilegiado, no deben quedar impune. Tampoco debe actuarse a la ligera.
