POR DAVID RAMIREZ
Articulo enviado a Ecos del Sur
Para nadie es un secreto que la inclusa obra llamada “Parque Turístico María Montez” es un proyecto mal planificado, en franco deterioro y escandalosamente sobrevaluado. Pero en el reciente deslave de piedras y lodo que cubrió una parte de ese parque (el segundo en menos de tres años), aparentemente la responsabilidad, directa o indirecta, podría recaer en tres instituciones del Estado, con dos funcionarios que irónicamente aspiran a la alcaldía municipal de Barahona y el otro a quedarse en la posición.
Otra extraña coincidencia en dos de esos tres funcionarios públicos es que han gravitado en la política y los destinos de Barahona por más de 12 años y como rémoras, aspiran a continuar en el comensalismo.
En una de esas instituciones tenemos a un funcionario que ha dirigido, de manera personal y casi de forma continua, los destinos de este Polo Turístico por más de 12 años. Ese funcionario si no logra ganar las elecciones internas de su partido, es probable que se “sacrifique” y continúe en la Dirección Regional de Turismo por otros 2 años o tal vez más. Claro, si el PLD logra eternizarse en el poder.
En la política tal comportamiento no es extraño. Sucesivamente vemos también casos de políticos que se aferran al cargo una vez que son elegidos democráticamente, tomemos el ejemplo del Ayuntamiento Municipal de la ciudad. Es bien conocido que el actual alcalde tiene más de 12 años en el puesto, convirtiéndose en el sindico con más años en el cargo y, aunque no lo diga públicamente, es casi seguro que aspire a otro mandato.
¿Qué será lo que tienen los cargos en el Estado que los políticos buscan perpetuarse o posicionarse en el? En Barahona, como en otros pueblos, los políticos se comportan como tenia o solitaria, una vez dentro del cuerpo del huésped se aferran, se nutren, crecen y engordan, pero casi nunca lo abandonan, salvo que la victima se dé cuenta, lo elimine o tal vez fallezca.
Articulo enviado a Ecos del Sur
Para nadie es un secreto que la inclusa obra llamada “Parque Turístico María Montez” es un proyecto mal planificado, en franco deterioro y escandalosamente sobrevaluado. Pero en el reciente deslave de piedras y lodo que cubrió una parte de ese parque (el segundo en menos de tres años), aparentemente la responsabilidad, directa o indirecta, podría recaer en tres instituciones del Estado, con dos funcionarios que irónicamente aspiran a la alcaldía municipal de Barahona y el otro a quedarse en la posición.
Otra extraña coincidencia en dos de esos tres funcionarios públicos es que han gravitado en la política y los destinos de Barahona por más de 12 años y como rémoras, aspiran a continuar en el comensalismo.
En una de esas instituciones tenemos a un funcionario que ha dirigido, de manera personal y casi de forma continua, los destinos de este Polo Turístico por más de 12 años. Ese funcionario si no logra ganar las elecciones internas de su partido, es probable que se “sacrifique” y continúe en la Dirección Regional de Turismo por otros 2 años o tal vez más. Claro, si el PLD logra eternizarse en el poder.
En la política tal comportamiento no es extraño. Sucesivamente vemos también casos de políticos que se aferran al cargo una vez que son elegidos democráticamente, tomemos el ejemplo del Ayuntamiento Municipal de la ciudad. Es bien conocido que el actual alcalde tiene más de 12 años en el puesto, convirtiéndose en el sindico con más años en el cargo y, aunque no lo diga públicamente, es casi seguro que aspire a otro mandato.
¿Qué será lo que tienen los cargos en el Estado que los políticos buscan perpetuarse o posicionarse en el? En Barahona, como en otros pueblos, los políticos se comportan como tenia o solitaria, una vez dentro del cuerpo del huésped se aferran, se nutren, crecen y engordan, pero casi nunca lo abandonan, salvo que la victima se dé cuenta, lo elimine o tal vez fallezca.
