POR YOVANNY SANTANA
Para Ecos del Sur
Generalmente en una familia dominicana dentro de los pocos que trabajan están el padre y/o la madre, los cuales generan ingresos económicos muy limitados (La mayoría de estos ganan sueldos mínimos), tanto que no pueden resolver los problemas más sencillos que se les presentan a diario, tienen serias dificultades para alimentar, vestir, educar y brindarle salud a 1, 2, 3,4 o 5 de sus integrantes, imagínese si fueran más.
Las razones anteriores me permiten llegar a la firme convicción de que para poder mitigar un poco la dura situación que desde hace muchos años vienen enfrentando los hogares dominicanos, se hace necesario que todos los miembros de la familia aprendan temprano a producir algo con lo que puedan conseguir ingresos para ayudar a la misma, esta es una gran realidad.
Hace varios años se viene hablando de educación para la vida, creo que el enfoque dado a este tema se ha quedado corto, que debe ser algo más profundo, que es poner a los niños/as en capacidad de sobrevivir con lo que aprendieron, y hago las siguientes interrogantes:
-¿Los/las niños/as que terminan el 8º grado de Básica si abandonan las escuelas pueden vivir de lo que aprendieron?
-¿Los que terminan el 4º de secundaria (en liceos que no sean técnicos) y no siguen a la universidad están aptos para vivir de esto?
De seguro que al igual que yo usted respondería que no, por lo que pienso que habrá una verdadera educación para la vida cuando los/las niños/as al abandonar sus estudios por cualquier razón en uno de los grados ya mencionados puedan vivir de lo que han aprendido.
Para lograr este importante objetivo se hace necesario que se impartan cursos técnicos en Séptimo y Octavo grado de Básica, que todos los liceos secundarios sean técnicos, así lograremos una verdadera educación para la vida de aquellos que por una u otra causa no pueden continuar, evitando que los mismos se conviertan en una carga eterna para sus familiares y en un problema para la sociedad, ya que con los oficios que aprendan durante su permanencia en las escuelas podrían obtener con que cubrir al menos una parte de sus necesidades.
En el caso de los/as menores de edad, que no se alegue que por esta condición no podrán trabajar, ese es un lujo que se lo pueden dar los países desarrollados, donde las familias generan con que resolver sus principales problemas, aquí en este país la realidad es que se necesita que todo el mundo aporte algo para poder sobrevivir, de lo contrario seguiremos como hasta ahora, haciendo magia para lograr que nuestros/as hijos/as terminen sus carreras, o viendo como por necesidad muchos/as han abandonado los estudios y hoy no saben de que vivir, porque en verdad no los educaron para la vida.
Debemos estar bien claro que no todos/as concluirán la dura travesía, muchos/as zozobrarán antes de llegar al puerto, ya sea con razón o sin ella, eduquemos realmente para la vida en base a nuestra realidad, no pensemos sólo en los que alcanzarán la meta, preocupémonos por los que se queden en el camino y seguro que tendremos una mejor sociedad.
