POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Especial para Ecos del Sur
Los presidentes de Cuba y Estados Unidos de América, Raúl Castro y Barack Obama, sorprendieron al mundo cuando aquella mañana del 18 de diciembre, difundieron los argumentos con que se ponía fin a más de medio siglo de chantajes, calumnias y todo tipo de agresión sistemática de la potencia más grande del planeta en contra de un país pequeño pero que, a lo largo de los años, ha mostrado ser portadores de una montaña de dignidad, asumiendo en el tiempo el sacrificio que lleva consigo el ser leal a un ideal de paz, amor y justicia social.
En estos 55 años, la agredida ha sido Cuba y sus habitantes, quienes soportaron con estoicismo todo el peso que lleva consigo un bloqueo criminal, el que se ha ensañado contra un pueblo, tan sólo por asumir con responsabilidad el camino de su Independencia Nacional y el derecho a su autodeterminación como nación.
Pero, cosa de la vida, ha sido el mismo presidente Barack Obama quien admite que, con el bloqueo, el aislado ha sido el propio EE.UU, dado que es inmenso el grito en la Asamblea de las Naciones Unidas que durante décadas demanda el fin de este bloqueo; la misma Organización de Estados Americanos (O.E.A), que durante largo rato ha sido un monigote al servicio de la agresión de que han sido víctimas los pueblos y naciones del Continente, también el mundo ha sido testigo de la apertura y la acogida de Cuba en diferentes Foros de la región, esto, unido al clamor de los pueblos, es lo que da razones valederas a la posición justa del Presidente Barack Obama, cuando reconoce que han sido ellos quienes se han aislado.
Gobiernos tras gobiernos de los Estados Unidos de América, a lo largo del tiempo, han tenido oídos sordos y prefirieron continuar ensañándose poniendo en prácticas acciones agresivas con miras a desestabilizar y derrocar al gobierno que de manera soberana se dieron los cubanos. Es decir, mientras se abren relaciones diplomáticas con China y Vietnam, con quien se sostuvo una guerra sangrienta durante más de una década, contra Cuba prefieren usar todo tipos de agresiones, que han ido desde calumnias despiadadas, embargo, agresiones, crímenes, persecución, intento de invasión militar por Playa Girón, hasta acciones recurrentes para asesinar a Fidel y Raúl Castro.
Mundo ha sido testigo de una cadena de agresiones vergonzosas y caducas ya en el tiempo.
No podemos decir que la gestión del presidente Barack Obama haya renunciado al plan de hacer sucumbir al gobierno y revolución cubana, no se trata de eso; pues Venezuela y Estados Unidos de América mantienen relaciones diplomáticas, y ello no ha sido motivo que haya impedido o desalentado la agresión y los planes desestabilizadores contra el proceso bolivariano.
No podemos decir que la gestión del presidente Barack Obama haya renunciado al plan de hacer sucumbir al gobierno y revolución cubana, no se trata de eso; pues Venezuela y Estados Unidos de América mantienen relaciones diplomáticas, y ello no ha sido motivo que haya impedido o desalentado la agresión y los planes desestabilizadores contra el proceso bolivariano.
Ahora bien, el paso dado por Raúl y Obama es un canto de valientes.
El presidente Barack Obama ha adoptado una decisión que gravitará durante largo rato en los anales de la historia continental; se trata de una decisión –además de justa- cargada de valor, dado que la misma choca de frente con los planes de los halcones en el Estado y contra los intereses de esa mafia que durante años se ha servido económicamente desde Miami de este conflicto entre EE.UU. y Cuba.
El presidente Barack Obama ha adoptado una decisión que gravitará durante largo rato en los anales de la historia continental; se trata de una decisión –además de justa- cargada de valor, dado que la misma choca de frente con los planes de los halcones en el Estado y contra los intereses de esa mafia que durante años se ha servido económicamente desde Miami de este conflicto entre EE.UU. y Cuba.
El anuncio de relaciones diplomáticas entre ambos países, augura (es el deseo continental) una nueva era de amistad y entendimiento entre estas dos naciones del Continente. Ese acto hay que saludarlo y recibirlo con alto regocijo, ahora toca los Demócratas en el Congreso de Estados Unidos, prepararse para- junto al clamor mundial- demandar a los Republicanos que hagan posible, en un acto de sensatez y justicia, el final de aquellas leyes que dan basamento legal a la existencia de un bloqueo criminal y cobarde mantenido durante 55 años contra un pueblo libre y soberano.
Por último, el momento es propicio para reconocer y expresar admiración, por la manera magistral como los lideres cubanos han conducido y resistido esta cadena de agresiones durante más de una década.Que gigantes son Fidel y Raúl Castro.
