POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Las Navidades encarnan una tradición ya legendaria, en que se anuncia cada año el Nacimiento del Niño Jesús, es porque en cada 25 de Diciembre el mundo cristiano se regocija y, desde el día previo, se hace del 24 una Noche Buena, cargada de alimentos, vinos y golosinas.
En el hogar que no se prendan los fogones desde la noche del 24 de Diciembre, entonces, ahí de seguro ha de reinar un ambiente de dolor y mucha tristeza; es por tal razón que, el factor de vivir en sociedad impone la preocupación colectiva y solidaria, en función de que todos hacemos común el interés de que la Navidad llegue a todos los hogares sin el lamento de que la pobreza extrema se imponga con los fogones apagados.
El principal garante de una Navidad Feliz, debe ser el Estado dominicano; y es de rigor que el Gobierno lo siga entendiendo así, es decir, que se continúe asumiendo el compromiso de mantener una población alegre y dispuesta a continuar construyendo con su esfuerzo la gran sociedad de hermanos a que debemos aspirar.
El Plan Social de Presidencia acaba de anunciar que “a partir del 19 de Diciembre, se inicia el reparto de una 900 mil Cajas Navideñas y 200 fundas reforzadas”, labor social que iniciará precisamente por la región sur, la más empobrecida de la nación.
Qué buena decisión, pero me luce insuficiente, dado que la misma tradición cristiana, de alabanza y regocijo por el nacimiento del Mecía en Belén, también ha impuesto necesidades muy puntuales en la gente que implican la compra de vestimentas, zapatos, visitas a familiares y compartir entre amigos.
Lo anterior indica que el Estado, además de las Cajas Navideñas –atinadas por demás-, debería autorizar en cada Ministerio la creación de Brigadas de Trabajo, en donde los cabezas de familia aporten con limpiezas de malezas que afectan los caminos, conucos, canales, escuelas, parques, etc., y por lo cual recibir un dinerito que le permita alivianar el disfrute de una Navidad Feliz.
De hecho existen Brigadas que trabajan, pero en Diciembre deberían triplicarse, pues las necesidades y demanda de la gente es mayor, precisamente por el peso que traen consigo las navidades.
Ojalá y la sensibilidad del Presidente Danilo Medina Sánchez, se deje expresar a propósito de que todos podamos de disfrutar de una Navidad Feliz.
Para Ecos del Sur
Las Navidades encarnan una tradición ya legendaria, en que se anuncia cada año el Nacimiento del Niño Jesús, es porque en cada 25 de Diciembre el mundo cristiano se regocija y, desde el día previo, se hace del 24 una Noche Buena, cargada de alimentos, vinos y golosinas.
En el hogar que no se prendan los fogones desde la noche del 24 de Diciembre, entonces, ahí de seguro ha de reinar un ambiente de dolor y mucha tristeza; es por tal razón que, el factor de vivir en sociedad impone la preocupación colectiva y solidaria, en función de que todos hacemos común el interés de que la Navidad llegue a todos los hogares sin el lamento de que la pobreza extrema se imponga con los fogones apagados.
El principal garante de una Navidad Feliz, debe ser el Estado dominicano; y es de rigor que el Gobierno lo siga entendiendo así, es decir, que se continúe asumiendo el compromiso de mantener una población alegre y dispuesta a continuar construyendo con su esfuerzo la gran sociedad de hermanos a que debemos aspirar.
El Plan Social de Presidencia acaba de anunciar que “a partir del 19 de Diciembre, se inicia el reparto de una 900 mil Cajas Navideñas y 200 fundas reforzadas”, labor social que iniciará precisamente por la región sur, la más empobrecida de la nación.
Qué buena decisión, pero me luce insuficiente, dado que la misma tradición cristiana, de alabanza y regocijo por el nacimiento del Mecía en Belén, también ha impuesto necesidades muy puntuales en la gente que implican la compra de vestimentas, zapatos, visitas a familiares y compartir entre amigos.
Lo anterior indica que el Estado, además de las Cajas Navideñas –atinadas por demás-, debería autorizar en cada Ministerio la creación de Brigadas de Trabajo, en donde los cabezas de familia aporten con limpiezas de malezas que afectan los caminos, conucos, canales, escuelas, parques, etc., y por lo cual recibir un dinerito que le permita alivianar el disfrute de una Navidad Feliz.
De hecho existen Brigadas que trabajan, pero en Diciembre deberían triplicarse, pues las necesidades y demanda de la gente es mayor, precisamente por el peso que traen consigo las navidades.
Ojalá y la sensibilidad del Presidente Danilo Medina Sánchez, se deje expresar a propósito de que todos podamos de disfrutar de una Navidad Feliz.
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