POR ÁGUEDA RAMÍREZ DE RODRÍGUEZ,
Para Ecos del Sur.
Amante de la naturaleza, desde1984 hasta 1989 se dedicó a la siembra de árboles en las avenidas Enriquillo y Luperón, así como en varias calles, entre ellas la José A. Robert y en el Liceo Dr. Federico Henríquez y Carvajal, actividad que lo hizo merecedor de reconocimientos por parte de diferentes instituciones de servicio de aquí.
Nació en la República de Japón en 1920. Fueron sus progenitores Zembey y Sunao Kawara y sus descendientes, sus hijos YOSIMITSU y MITSUCO. Como formación académica, Don Yoshío leía y escribía.
En 1958 llegó a República Dominicana, estableciéndose en la ciudad Capital y, al arribar a esta ciudad de Barahona en 1969, se dedicó al comercio de comestibles en el Almacén KAWARA, situado en la calle Colón, en el área del Mercado Público.
En 1990, a la edad de 70 años, falleció en Barahona, víctima de Diabetes que padeció durante 15 años.
Amante de la naturaleza, desde1984 hasta 1989 se dedicó a la siembra de árboles en las avenidas Enriquillo y Luperón, así como en varias calles, entre ellas la José A. Robert y en el Liceo Dr. Federico Henríquez y Carvajal, actividad que lo hizo merecedor de reconocimientos por parte de diferentes instituciones de servicio de aquí.
Nació en la República de Japón en 1920. Fueron sus progenitores Zembey y Sunao Kawara y sus descendientes, sus hijos YOSIMITSU y MITSUCO. Como formación académica, Don Yoshío leía y escribía.
En 1958 llegó a República Dominicana, estableciéndose en la ciudad Capital y, al arribar a esta ciudad de Barahona en 1969, se dedicó al comercio de comestibles en el Almacén KAWARA, situado en la calle Colón, en el área del Mercado Público.
En 1990, a la edad de 70 años, falleció en Barahona, víctima de Diabetes que padeció durante 15 años.