POR JOSE ANTONIO MATOS PEÑA.
Con las rebajas del llamado crudo, que vienen experimentando una sustancial disminución, como por ejemplo el petróleo de Texas, de un 1.45% en su más reciente movimiento, significando un total de 65.84 dólares por barril, el más bajo precio en los últimos 5 años, el estado dominicano debe aprovechar para implementar medidas que amortigüen en el futuro importantes conflagraciones que de seguro vendrán en el comercio mundial del mismo.
A toda acción, corresponde una reacción igual pero de sentido contrario, estableció Isaac Newton, y con el petróleo, que baja por una voluntad política imperial, no nos sorprenderían revertimientos bruscos futuros, con dimensiones inimaginables en el futuro, nuestro país que no lo produce y al parecer a pesar de que existe la suposición de que lo tenemos, los manejos entreguistas de nuestro pasado no nos lo permitirá, por lo que políticas de mitigación de los efectos que nos esperen, sería aconsejables.
Una reserva iniciada ahora, depositada en cuentas inalcanzables por la improvisación, de unos 3 ó 5 pesos por combustible, sería más que conveniente, para amortiguar semanas de incrementos, sería conveniente también, para pagos ó compras por adelantado en posibles ofertas que generen los efectos económicos a países afectados por su producción.
Los recursos en sentido general, pudiera reglamentarse para que en su defecto ó falta de usos en momentos, sirvan para mitigar los costos de medicamentos y tratamientos para enfermos catastróficos, sobre todo los de cáncer, que no son tantos en el país, pero casi todos mueren por efectos de carencias y costos de los mismos.
Se nos diría que es utópico este planteamiento, que se violarían sus preceptos, y esto ha sido verdad en toda su extensión, pero apostamos a que esa práctica tendrá que abolirse como así también la corrupción, prácticas ambas que si no son hermanas siamesas, por lo menos emparentadas.
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