POR YOVANNY SANTANA
Según la enciclopedia WIKIPEDIA la Navidad (en latín: nativitas, ‘nacimiento’), también llamada coloquialmente «pascua», es una de las festividades más importantes del cristianismo, junto con la Pascua de resurrección y Pentecostés. Esta solemnidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la mayoría de las Iglesias ortodoxas. En cambio, se festeja el 7 de enero en otras Iglesias ortodoxas como la Iglesia ortodoxa rusa o la Iglesia ortodoxa de Jerusalén, que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, nombre derivado de su reformador, el papa Gregorio XIII.
Considero la Navidad como una época muy hermosa e importante, porque brinda la oportunidad para que familiares y amigos que se han perdido de vista por algún tiempo vuelvan a reencontrarse, ya que muchas veces por la distancia, razones de trabajo, y en ocasiones por factores económicos han dejado de verse.
Es una temporada muy esperada por muchos/as para descansar de los trabajos, salir de la rutina que muchas veces se torna bastante aburrida, y otros/as para celebrar el nacimiento del niño Jesús.
Durante las Navidades las personas se divierten mucho, unos/as con la familia, otros tomando, bailando, orando, en fin cada quien haciendo lo que le gusta, haciendo uso del libre albedrío que le dio el señor, pero en orden, siempre respetando a los/las demás, en realidad eso debe ser la Navidad, alegría, amor y paz, Para alcanzar todo esto es necesario que los/las que conducen algún vehículo en las calles y los/las que celebran ingiriendo alcohol tengan estricta prudencia.
Es importante tomar en cuenta que no deben haber excesos, se deben hacer las cosas de forma comedida, no abusar de bebidas y comidas, porque si lo hacemos de seguro que tendremos resultados muy lamentables, y mi pueblo, mi país y el mundo no se merecen esto.
Para que todo sea positivo, hay que tener muy presente la famosa frase de Benito Juárez que dice “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz", y mucho más importante es meditar sobre la principal razón de la celebración de la Navidad, el nacimiento del niño Jesús, si nos enfocamos en esto, todos nuestros actos serán para bien, nunca para el mal.
No queremos heridos, sangre, muertos, que nadie nos diga se mató o que mataron a fulano/a, al contrario, necesitamos que al concluir las fiestas Navideñas todos/as estemos vivos/as, salvos/as y sanos/as en nuestros respetivos lugares, que no hayan conductores/as embriagados jugando con la vida de lo demás, que no aparezcan gatillos alegres durante las celebraciones, que nadie ofenda a nadie, que nadie quite la vida a otro/a, porque si se produce todo esto estaremos con mucha tristeza, con mucho dolor, y no tendríamos razones para celebrar.
Si logramos todo lo anterior, al finalizar las fiestas navideñas, al concluir el año lleno de alegría, estaremos en condiciones de gritar a todo el mundo ¡Feliz Navidad!.
