POR FREDY ELIGIO PÉREZ ESPINOSA
Si le damos un vistazo a la ley orgánica de las fuerzas armadas, nos daremos cuenta, rápidamente, cuales son los objetivos de las mismas. En ninguna parte de esta importante ley especifica que éstas están autorizadas a organizar fiestas públicas, ni mucho menos a hacer negocios en sus instalaciones.
Es correcto y bonito que la 5ta. Brigada del E. N., con sede en Barahona, cuente con una orquesta o banda que alegre las festividades y participe en desfiles en fiestas patrias. Lo que no está bien es que todos los jueves, tanto la orquesta de de la 5ta. Brigada del E. N., como grupos musicales contratados, no sé por quién o por quiénes, no dejen dormir a las personas que viven en los barrios ubicados alrededor de las instalaciones de este cuerpo armado.
Por años, el área que corresponde al Club de Oficiales de la 5ta. Brigada del E.N. está siendo utilizado, no sólo para actividades sociales y hasta benéficas, sino como una discoteca a cielo abierto que compite con los negocios de este tipo en Barahona. Allí funciona un restaurante donde se venden bebidas alcohólicas, lo cual debe explicarse; pues, tengo entendido que esto viola la ley orgánica de las fuerzas armadas.
Pero, lo más grave de todo es que la música originada en este recinto armado mantiene en ascuas, hasta pasado la tres de la madrugada, a miles de personas que tienen que trabajar el día siguiente, pues, las fiestas nocturnas a que he hecho referencia se producen todos los jueves, afectando los barrios 30 de mayo, Juan Pablo Duarte, El Laurel, La Hortaliza, Mejoramiento Social y otros.
No hay justificación alguna para esta inconducta y lo considero un abuso incalificable de quienes, por unos cuantos pesitos, deterioran la salud y el descanso de miles de personas en el municipio Santa Cruz de Barahona.
Sería interesante que, tanto el Procurador para la Defensa del Medio Ambiente, el Director Provincial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Procurador de la Corte de Apelación del Distrito Judicial de Barahona, el Procurador Fiscal del Distrito Judicial de Barahona, La Unidad Anti-Ruidos de la P.N. y demás autoridades competentes, tomen en sus manos el clamor de todo un pueblo que exige el cumplimiento de las leyes y normativas vigentes en el lamentable caso que nos ocupa.
No se puede alegar nada en este caso; simplemente, debe descontinuarse esta práctica nociva para la salud y la tranquilidad del pueblo de Barahona, pues, las funciones de las fuerzas armadas son otras y no la de dedicarse a la venta de bebidas alcohólicas y organizar y promover la contaminación sónica.
Si le damos un vistazo a la ley orgánica de las fuerzas armadas, nos daremos cuenta, rápidamente, cuales son los objetivos de las mismas. En ninguna parte de esta importante ley especifica que éstas están autorizadas a organizar fiestas públicas, ni mucho menos a hacer negocios en sus instalaciones.
Es correcto y bonito que la 5ta. Brigada del E. N., con sede en Barahona, cuente con una orquesta o banda que alegre las festividades y participe en desfiles en fiestas patrias. Lo que no está bien es que todos los jueves, tanto la orquesta de de la 5ta. Brigada del E. N., como grupos musicales contratados, no sé por quién o por quiénes, no dejen dormir a las personas que viven en los barrios ubicados alrededor de las instalaciones de este cuerpo armado.
Por años, el área que corresponde al Club de Oficiales de la 5ta. Brigada del E.N. está siendo utilizado, no sólo para actividades sociales y hasta benéficas, sino como una discoteca a cielo abierto que compite con los negocios de este tipo en Barahona. Allí funciona un restaurante donde se venden bebidas alcohólicas, lo cual debe explicarse; pues, tengo entendido que esto viola la ley orgánica de las fuerzas armadas.
Pero, lo más grave de todo es que la música originada en este recinto armado mantiene en ascuas, hasta pasado la tres de la madrugada, a miles de personas que tienen que trabajar el día siguiente, pues, las fiestas nocturnas a que he hecho referencia se producen todos los jueves, afectando los barrios 30 de mayo, Juan Pablo Duarte, El Laurel, La Hortaliza, Mejoramiento Social y otros.
No hay justificación alguna para esta inconducta y lo considero un abuso incalificable de quienes, por unos cuantos pesitos, deterioran la salud y el descanso de miles de personas en el municipio Santa Cruz de Barahona.
Sería interesante que, tanto el Procurador para la Defensa del Medio Ambiente, el Director Provincial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Procurador de la Corte de Apelación del Distrito Judicial de Barahona, el Procurador Fiscal del Distrito Judicial de Barahona, La Unidad Anti-Ruidos de la P.N. y demás autoridades competentes, tomen en sus manos el clamor de todo un pueblo que exige el cumplimiento de las leyes y normativas vigentes en el lamentable caso que nos ocupa.
No se puede alegar nada en este caso; simplemente, debe descontinuarse esta práctica nociva para la salud y la tranquilidad del pueblo de Barahona, pues, las funciones de las fuerzas armadas son otras y no la de dedicarse a la venta de bebidas alcohólicas y organizar y promover la contaminación sónica.
¿Alguien puede decir lo contrario?
Para contactos: elegidoprimero@hotmail.com
