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viernes, 16 de enero de 2015

EL JILGUERO: El Cambio va tras el orgullo perdido de Tamayo

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POR SANTOS SALVADOR CUEVAS 
Para Ecos del Sur

El referente más emblemático de Tamayo es el Parque Municipal, junto con sus calles fue el orgullo de los munícipes, por su verdor, sus colores, la acogida que cada domingo y cada día se daban los adolescentes y jóvenes en su entorno.

De mi adolescencia recuerdo que cada domingo, decenas de jóvenes allí nos dábamos cita y los novios iban girando, tomados de las manos, alrededor del parque, en donde se dialoga, se compartía y se iba girando como un circulo, tal gira la manecilla del reloj que marca el tiempo. Eso daba gusto verlo, hablamos de lo que un día fue el Parque más bello de toda la región.

Esos encuentros de cada domingo tenían, además, la peculiaridad que los visitantes al Parque eran contagiados por los olores que emanaban aquellos arboles, lo que regalaban distintos aromas, los que quedaron en el pasado, pero que aun inundan nuestros recuerdos.

Así mismo, daba gusto recibir la llegada de cada sábado, en donde los más adultos, acudían a la cita con el arte, pues en el centro del Parque esperaba el sonido y deleite de la Banda de Música Municipal, llenando de alegría a nuestra gente. Cuanta belleza, cuanto valor y cuanto orgullo sentíamos.

Para entonces, las calles de Tamayo lucían siempre limpias, se observaban en puntos bien ubicados los zafacones, en donde echar la basura, los trabajadores del aseo lo hacían con esmero y sonrisas en los labios, para darnos la ciudad más limpia y verde de toda la región.  Así limpio e iluminado se nos presentaba siempre aquél Parque Central, sinónimo de seguridad y de tener dolientes.

Hoy hace rato que Tamayo no es ni su sombra siquiera, pues, me decía un amigo, que cuando se come un chicle sobre el parque, no sabe qué hacer, pues no existen los zafacones necesarios donde tirar la basura.

El iluminado ya no es el mismo, por ello cuando se va la luz, los delincuentes y drogadictos se apoderan del referente más emblemático de Tamayo, “en la penumbra y oscuridad solo se ven luces de golillas encendidas” que desplazaron las vueltas en círculos que daban los novios cada domingo alrededor del Parque, y el cantar que cada sábado nos brindaban Arturo Méndez, Los Hombres, Chicho Sánchez, etc., con la Banda de Música Municipal.

Antes podíamos hablar y gritar con orgullo a los cuatro vientos, que Tamayo encarnaba el municipio más limpio y con el Parque más bello de toda la región. Nuestro orgullo se ha perdido.

En nuestra gestión como nuevo Alcalde de Tamayo, no hay Cambio si en las metas centrales no se contempla el rescate del Parque Central y la limpieza que un día exhibían nuestras calles. “Que los enamorados retornen al Parque, queremos verle de nuevo transitar en círculo, tal gira la manecilla del reloj que anuncia la llegada de un nuevo día”, y así con el Cambio habrá de volver a sonar la Banda de Música que cada sábado nos llenaba de vida y placer.

A este objetivo central de la Red de Tamayeros por el Cambio y el PLD, sólo me reta agregar lo que acabo de conversar con los Ingenieros Leonardo Jiménez (Leo Pomita) y Swinger Carlos (hijo de Santos Tonguén), con quienes acordamos ir haciendo el diseño de lugar para edificar en los dos Bloques del Parque Central que están frente al Ayuntamiento, Zona de Parque Infantil, en donde, con los mejores juegos, cigüeñas, hamacas, caballos eléctricos, etc., inundar de alegría a nuestra niñez; unido a eso, en donde funciona ahora la Biblioteca, montaremos una heladería que sirva para garantizar el dulce frío a nuestros niños. (Sobre la Biblioteca escribiremos en otra entrega).

En fin, cada paso que damos en la actualidad tiene como Norte conquistar el orgullo perdido de Tamayo, comenzando por restablecer las calles limpias y un Parque Municipal que vuelva a ser la niña bonita de nuestro municipio.

Es Hora de Cambio en Tamayo / El Cambio Va.