POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Para que haya un Cambio real en Tamayo, y no una pantomima sustentada por malabaristas y payasos, es necesario que se defina con claridad la base en que se va a sustentar dicho proyecto de Cambio.
El norte o meta fundamental es que la comunidad organizada, sin suplantar la regla de juego jurídico-legal imperante, se empodere del Ayuntamiento, y pase a ser el sustentante, promotor, vigilante y defensor de un Gobierno Municipal que junto al Alcalde se encargue de orientar y planificar las ejecutorias del mismo.
Es decir, en la gestión que proponemos para dirigir el Ayuntamiento a partir del 2016, lo primero será aprovechar la transición de los tres meses que separan al mes de Mayo (día de las elecciones) del mes de Agosto que es el día de la toma de posesión.
En esos tres meses, en el marco de un itinerario bien puntual, vamos a convocar a las fuerzas vivas de cada barrio (clubes, asociaciones, sindicatos, deportistas, federaciones, fuerzas políticas y conglomerados de las distintas manifestaciones religiosas existentes en la barriada), para dejar constituido la junta de vecinos o junta de organizaciones, a los fines de definir acuerdos de trabajo entre el Ayuntamiento y la comunidad que vayan en defensa, limpieza y cuidado del barrio.
Así mismo, en esa Asamblea con las fuerzas vivas de cada barrio, vamos a seleccionar mediante elecciones democráticas del barrio, al Representante de los grupos barriales ante el Consejo de Gobierno Municipal.
Ese representante deberá rendir cuentas al barrio organizado, tanto de los ingresos y egreso al Ayuntamiento, así como de las campañas de limpieza, de producción y participación de la comunidad en conjunto con el Ayuntamiento.
Unido a ese elemento de participación y empoderamiento, con la representación comunitaria se diseñarán las ejecuciones y los alcances presupuestarios para cada actividad, para cada renglón, para cada meta.
Junto con ello, es decir unido al Poder en manos de la comunidad, junto al Consejo de Gobierno Municipal, se definirán los mecanismos de transparencia, acceso a la información y la página digital en donde la población pueda monitorear a cualquier hora las inversiones del ayuntamiento.
De esa manera la comunidad organizada estará al tanto de toda la dinámica municipal, y así les evitaremos a la gestión ser víctima muchas veces de la especulación, las dudas y hasta las calumnias de que son objeto muchas veces las autoridades municipales.
La clave para que Tamayo tenga un Ayuntamiento robusto y dinámico, está en el empoderamiento del pueblo.
Es verdad que la última palabra en el Ayuntamiento debe descansar en el Alcalde y los Regidores que fueron los electos por la población en Elecciones Generales, pero ello no inhabilita el que la población organizada juegue un papel antagónico en aras de alcanzar el progreso y desarrollo de nuestro municipio.
Decir con el pueblo que el Cambio Va, es ser portador de una visión revolucionaria, activa, viva, de fe y compromiso con sus habitantes y el futuro que se nos viene encima.
Tengamos fe de que esto será una realidad de la que jamás nos vamos arrepentir.
Para la Red de Tamayeros por el Cambio y la opción que en el PLD encabezamos, no hay cambio sin entender que el poder debe ser para el pueblo.
Ese es nuestro norte, hacia allá nos conducimos, es deber del pueblo trabajar con entusiasmo para avanzar de victoria en victoria hacia el 2016, por un Ayuntamiento Participativo y Transparente.
Para que haya un Cambio real en Tamayo, y no una pantomima sustentada por malabaristas y payasos, es necesario que se defina con claridad la base en que se va a sustentar dicho proyecto de Cambio.
El norte o meta fundamental es que la comunidad organizada, sin suplantar la regla de juego jurídico-legal imperante, se empodere del Ayuntamiento, y pase a ser el sustentante, promotor, vigilante y defensor de un Gobierno Municipal que junto al Alcalde se encargue de orientar y planificar las ejecutorias del mismo.
Es decir, en la gestión que proponemos para dirigir el Ayuntamiento a partir del 2016, lo primero será aprovechar la transición de los tres meses que separan al mes de Mayo (día de las elecciones) del mes de Agosto que es el día de la toma de posesión.
En esos tres meses, en el marco de un itinerario bien puntual, vamos a convocar a las fuerzas vivas de cada barrio (clubes, asociaciones, sindicatos, deportistas, federaciones, fuerzas políticas y conglomerados de las distintas manifestaciones religiosas existentes en la barriada), para dejar constituido la junta de vecinos o junta de organizaciones, a los fines de definir acuerdos de trabajo entre el Ayuntamiento y la comunidad que vayan en defensa, limpieza y cuidado del barrio.
Así mismo, en esa Asamblea con las fuerzas vivas de cada barrio, vamos a seleccionar mediante elecciones democráticas del barrio, al Representante de los grupos barriales ante el Consejo de Gobierno Municipal.
Ese representante deberá rendir cuentas al barrio organizado, tanto de los ingresos y egreso al Ayuntamiento, así como de las campañas de limpieza, de producción y participación de la comunidad en conjunto con el Ayuntamiento.
Unido a ese elemento de participación y empoderamiento, con la representación comunitaria se diseñarán las ejecuciones y los alcances presupuestarios para cada actividad, para cada renglón, para cada meta.
Junto con ello, es decir unido al Poder en manos de la comunidad, junto al Consejo de Gobierno Municipal, se definirán los mecanismos de transparencia, acceso a la información y la página digital en donde la población pueda monitorear a cualquier hora las inversiones del ayuntamiento.
De esa manera la comunidad organizada estará al tanto de toda la dinámica municipal, y así les evitaremos a la gestión ser víctima muchas veces de la especulación, las dudas y hasta las calumnias de que son objeto muchas veces las autoridades municipales.
La clave para que Tamayo tenga un Ayuntamiento robusto y dinámico, está en el empoderamiento del pueblo.
Es verdad que la última palabra en el Ayuntamiento debe descansar en el Alcalde y los Regidores que fueron los electos por la población en Elecciones Generales, pero ello no inhabilita el que la población organizada juegue un papel antagónico en aras de alcanzar el progreso y desarrollo de nuestro municipio.
Decir con el pueblo que el Cambio Va, es ser portador de una visión revolucionaria, activa, viva, de fe y compromiso con sus habitantes y el futuro que se nos viene encima.
Tengamos fe de que esto será una realidad de la que jamás nos vamos arrepentir.
Para la Red de Tamayeros por el Cambio y la opción que en el PLD encabezamos, no hay cambio sin entender que el poder debe ser para el pueblo.
Ese es nuestro norte, hacia allá nos conducimos, es deber del pueblo trabajar con entusiasmo para avanzar de victoria en victoria hacia el 2016, por un Ayuntamiento Participativo y Transparente.
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