POR ISMAEL BATISTA
Sea por creación o evolución, existen diferentes formas de vida en la faz de la tierra. La vida es posible en la biósfera planetaria gracias a la actividad constante de los ecosistemas que la componen: biósfera propiamente dicha, litósfera, hidrósfera, pedósfera, y atmósfera. Esta última es la capa gaseosa de la tierra y la protege de las radiaciones letales.
Creemos de rigor, en este articulo, hacer ciertas precisiones insoslayables, referentes al párrafo anterior. Es así, si se quiere, porque en los términos de la ciencia, el fenómeno causa efecto, es condición básica para las exposiciones científicas. (Sin pretensiones de serlo). Tenemos que conocer nociones elementales básicas del ecosistema de nuestro planeta para poder entender de qué manera le infringimos danos y también de qué modo evitarlo y preservarlo
Para preservar el funcionamiento equilibrados de este macro ecosistema, se necesita la interacción permanente y equilibrada de elementos fundamentales para la vitalidad de las especies, tales como el nitrógeno, cuyo volumen de concentración en la atmosfera es de 78.08 %, seguido por el oxigeno con un 20.95 %, argón 0.93 %, el OZONO en 0.01 % y el anhídrido carbono CO2 en –O.O3 %, entre otros; el vapor de agua puede estar presente en un 0.01 % .Todos ellos, aun presentes en pequeños porcentaje tiene importante participación en el gran ecosistema denominado Biosfera, así como también, la tienen las plantas y las especies.
Pero el ozono y el vapor de agua, gases de efectos invernadero también, sobre todos el ozono, que a pesar de sus pequeñas concentraciones en la atmosfera, por absolver la radiación infrarroja solar hacia la tierra, tiene un papel primordial para definir el clima terrestre y mantener las condiciones ambientales optimas para la vida de las especies, incluyendo la humana, en el planeta.
Gracias a este proceso cósmico atmosférico se ha mantenido el equilibrio dialectico natural entre la producción y absorción de los gases de efecto invernadero, fenómeno este, que tiene su escenario la biósfera.
Sin embargo, el hombre en las actividades propias de la dinámica de su existencia y desarrollo que implica la excesiva producción o el bloqueo de la transformación de los gases de efecto invernadero, ha alterado el equilibrio de los gases atmosféricos que mantiene las condiciones climáticas óptimas para la vida en el planeta.
De tal manera pues, que cuando el hombre hace uso indiscriminado de la reservas energéticas o destruye la foresta, o contamina el océano, esta contribuyendo al incremento en la atmosfera de los gases de efecto invernadero, así como también lo hace con actividades propia de la producción de alimentos y en la industria. Este comportamiento del hombre en el planeta contribuyen al incremente térmico del planeta, a lo que podemos adicional también, el crecimiento desproporcional de la población.
Los principales gases de efecto invernadero generados en la tierra como resultados del uso de las fuerzas productiva del hombres que van destruyendo la capa gaseosa de la tierra, son variados, de los cuales podemos mencionar los que existen en mayor concentración en el ambiente, cabe citar: el dióxido de carbono, (combustión de carburantes fósiles) el clorofluo carbonato, óxido nitroso y el metano.
Es por eso que para que la vida de las especies sea posible, se necesitan temperaturas óptimas en la tierra, lo que solamente se mantiene gracias al papel protector vital que ejerce la capa atmosférica de los efectos nocivos de las radiaciones solares y de los gases de efecto invernadero. Sin embargo esta barrera protectora de vidas, desde mediado del siglo pasado, se agrieta y está siendo objeto de un proceso permanentemente de disolución, aparentemente indetenible, lo que se ha constituido en una amenaza permanente para vida en el planeta
De modo pues, que conforme se destruye la capa gaseosa que protege la tierra, como resultado de la acumulación de gases tóxicos en su interior, de ese modo también la tierra se va quedando sin protección lo que a la par va provocando un incremento térmico en la temperatura del planeta, con sus consecuencias devastadoras en la población y en la salud de las personas.
Sea por creación o evolución, existen diferentes formas de vida en la faz de la tierra. La vida es posible en la biósfera planetaria gracias a la actividad constante de los ecosistemas que la componen: biósfera propiamente dicha, litósfera, hidrósfera, pedósfera, y atmósfera. Esta última es la capa gaseosa de la tierra y la protege de las radiaciones letales.
Creemos de rigor, en este articulo, hacer ciertas precisiones insoslayables, referentes al párrafo anterior. Es así, si se quiere, porque en los términos de la ciencia, el fenómeno causa efecto, es condición básica para las exposiciones científicas. (Sin pretensiones de serlo). Tenemos que conocer nociones elementales básicas del ecosistema de nuestro planeta para poder entender de qué manera le infringimos danos y también de qué modo evitarlo y preservarlo
Para preservar el funcionamiento equilibrados de este macro ecosistema, se necesita la interacción permanente y equilibrada de elementos fundamentales para la vitalidad de las especies, tales como el nitrógeno, cuyo volumen de concentración en la atmosfera es de 78.08 %, seguido por el oxigeno con un 20.95 %, argón 0.93 %, el OZONO en 0.01 % y el anhídrido carbono CO2 en –O.O3 %, entre otros; el vapor de agua puede estar presente en un 0.01 % .Todos ellos, aun presentes en pequeños porcentaje tiene importante participación en el gran ecosistema denominado Biosfera, así como también, la tienen las plantas y las especies.
Pero el ozono y el vapor de agua, gases de efectos invernadero también, sobre todos el ozono, que a pesar de sus pequeñas concentraciones en la atmosfera, por absolver la radiación infrarroja solar hacia la tierra, tiene un papel primordial para definir el clima terrestre y mantener las condiciones ambientales optimas para la vida de las especies, incluyendo la humana, en el planeta.
Gracias a este proceso cósmico atmosférico se ha mantenido el equilibrio dialectico natural entre la producción y absorción de los gases de efecto invernadero, fenómeno este, que tiene su escenario la biósfera.
Sin embargo, el hombre en las actividades propias de la dinámica de su existencia y desarrollo que implica la excesiva producción o el bloqueo de la transformación de los gases de efecto invernadero, ha alterado el equilibrio de los gases atmosféricos que mantiene las condiciones climáticas óptimas para la vida en el planeta.
De tal manera pues, que cuando el hombre hace uso indiscriminado de la reservas energéticas o destruye la foresta, o contamina el océano, esta contribuyendo al incremento en la atmosfera de los gases de efecto invernadero, así como también lo hace con actividades propia de la producción de alimentos y en la industria. Este comportamiento del hombre en el planeta contribuyen al incremente térmico del planeta, a lo que podemos adicional también, el crecimiento desproporcional de la población.
Los principales gases de efecto invernadero generados en la tierra como resultados del uso de las fuerzas productiva del hombres que van destruyendo la capa gaseosa de la tierra, son variados, de los cuales podemos mencionar los que existen en mayor concentración en el ambiente, cabe citar: el dióxido de carbono, (combustión de carburantes fósiles) el clorofluo carbonato, óxido nitroso y el metano.
Es por eso que para que la vida de las especies sea posible, se necesitan temperaturas óptimas en la tierra, lo que solamente se mantiene gracias al papel protector vital que ejerce la capa atmosférica de los efectos nocivos de las radiaciones solares y de los gases de efecto invernadero. Sin embargo esta barrera protectora de vidas, desde mediado del siglo pasado, se agrieta y está siendo objeto de un proceso permanentemente de disolución, aparentemente indetenible, lo que se ha constituido en una amenaza permanente para vida en el planeta
De modo pues, que conforme se destruye la capa gaseosa que protege la tierra, como resultado de la acumulación de gases tóxicos en su interior, de ese modo también la tierra se va quedando sin protección lo que a la par va provocando un incremento térmico en la temperatura del planeta, con sus consecuencias devastadoras en la población y en la salud de las personas.
