POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
El 10 de marzo de 1943, hace ya 72 años, mediante ley No.229, se crea el Municipio de Tamayo y, nace también con la misma ley, la provincia Bahoruco; ley que entrara en vigencia a partir del 18 de marzo de ese mismo año.
Hasta entonces, Neyba no existía como cabecera de provincia, sino que pertenecía a la provincia de Barahona, así como tampoco existía la municipalidad de Tamayo, sino el poblado de Hatico, que no nace en esta fecha, pues el mismo se fue poblando desde mediado del siglo XVIII con personas que emigraron desde Cambronal (Hoy Galván), Barbacoa (Neyba), Azua y El Cercado.
Estamos expresando entonces que, si bien es cierto Tamayo tiene ya 72 años de vida municipal, no menos cierto es el hecho, y debemos puntualizar para evitar confusiones, que los pobladores de este municipio llevan de existencia sobre el poblado más de 150 años.
Fueron los pobladores de Hatico quienes, armado de un espíritu progresista y de resistencia, los que -de manera sucesiva- lucharon para que este poblado, Hatico, sea elevado a la categoría de Común o Municipio, caso que se hizo posible el 10 de marzo de 1943, hace precisamente 72 años.
Tanto la provincia Bahoruco como el municipio de Tamayo, que nacen de la misma ley 229, la que entró en vigencia 8 días después de ser promulgada, dichos nombres se dan en homenaje a la simbología que entraña la Montaña del Bahoruco, cuna de lucha y resistencia, tanto de la población aborigen, así como de los negros cimarrones que se alzaron y establecieron en su seno contra la esclavitud que imperaba sobre la isla.
Tamayo es el nombre que sustituyó al de Hatico, y se hizo en homenaje también aquél cacique valiente que, alzado sobre estas escarpadas montañas, proclamó la libertad para los de su raza.
Esta conquista de municipalidad de Tamayo, no se da por obra y gracias del creador, ni de la buena voluntad del tirano Rafael Leónidas Trujillo, sino que el mismo fue el resultado de la lucha de Fabián Matos, Humberto Michel, Belisario Oviedo, Epifanio Reyes, María Antonia Gómez, etc. que lucharon y reclamaron ese derecho para los habitantes entonces de Hatico.
La intención que imperaba era la dar esta municipalidad al Palmar de Neyba, y, justo es decirlo, hasta el mercado de Hatico, que servía también de base para sostener esta demanda, fue prendido en fuego, pero los moradores de Hatico no cejaron y mantuvieron encendida la lucha por lograr que fuésemos elevado a la categoría de Municipio.
La gloria del primer mercado, el primer cine, la primera hielera y heladería se le debe a don Fabián Matos de La Paz, quien, junto aquellos hombres y mujeres, encarna esta capacidad de lucha y resistencia que se librara para que hoy, 72 años después, nos sintamos orgullosos de convivir en estas tierras de lucha, resistencia y esperanza.
Tamayo es un pueblo progresista, que no se rinde y sabe cultivar con ahínco y decisión la vida de un nuevo amanecer.
Viva Tamayo y su gente.
Para Ecos del Sur
El 10 de marzo de 1943, hace ya 72 años, mediante ley No.229, se crea el Municipio de Tamayo y, nace también con la misma ley, la provincia Bahoruco; ley que entrara en vigencia a partir del 18 de marzo de ese mismo año.
Hasta entonces, Neyba no existía como cabecera de provincia, sino que pertenecía a la provincia de Barahona, así como tampoco existía la municipalidad de Tamayo, sino el poblado de Hatico, que no nace en esta fecha, pues el mismo se fue poblando desde mediado del siglo XVIII con personas que emigraron desde Cambronal (Hoy Galván), Barbacoa (Neyba), Azua y El Cercado.
Estamos expresando entonces que, si bien es cierto Tamayo tiene ya 72 años de vida municipal, no menos cierto es el hecho, y debemos puntualizar para evitar confusiones, que los pobladores de este municipio llevan de existencia sobre el poblado más de 150 años.
Fueron los pobladores de Hatico quienes, armado de un espíritu progresista y de resistencia, los que -de manera sucesiva- lucharon para que este poblado, Hatico, sea elevado a la categoría de Común o Municipio, caso que se hizo posible el 10 de marzo de 1943, hace precisamente 72 años.
Tanto la provincia Bahoruco como el municipio de Tamayo, que nacen de la misma ley 229, la que entró en vigencia 8 días después de ser promulgada, dichos nombres se dan en homenaje a la simbología que entraña la Montaña del Bahoruco, cuna de lucha y resistencia, tanto de la población aborigen, así como de los negros cimarrones que se alzaron y establecieron en su seno contra la esclavitud que imperaba sobre la isla.
Tamayo es el nombre que sustituyó al de Hatico, y se hizo en homenaje también aquél cacique valiente que, alzado sobre estas escarpadas montañas, proclamó la libertad para los de su raza.
Esta conquista de municipalidad de Tamayo, no se da por obra y gracias del creador, ni de la buena voluntad del tirano Rafael Leónidas Trujillo, sino que el mismo fue el resultado de la lucha de Fabián Matos, Humberto Michel, Belisario Oviedo, Epifanio Reyes, María Antonia Gómez, etc. que lucharon y reclamaron ese derecho para los habitantes entonces de Hatico.
La intención que imperaba era la dar esta municipalidad al Palmar de Neyba, y, justo es decirlo, hasta el mercado de Hatico, que servía también de base para sostener esta demanda, fue prendido en fuego, pero los moradores de Hatico no cejaron y mantuvieron encendida la lucha por lograr que fuésemos elevado a la categoría de Municipio.
La gloria del primer mercado, el primer cine, la primera hielera y heladería se le debe a don Fabián Matos de La Paz, quien, junto aquellos hombres y mujeres, encarna esta capacidad de lucha y resistencia que se librara para que hoy, 72 años después, nos sintamos orgullosos de convivir en estas tierras de lucha, resistencia y esperanza.
Tamayo es un pueblo progresista, que no se rinde y sabe cultivar con ahínco y decisión la vida de un nuevo amanecer.
Viva Tamayo y su gente.
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