POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Los presidentes Danilo Medina y Leonel Fernández portan un liderazgo que sobre pasa las tendencias o parcelas, la nación entera gira en torno a sus acciones y visión; en sus hombros descansa el porvenir, por lo que ninguna ambición desmedida particular se debe imponer al interés general.
Ahora que los ánimos tendenciosos se aceleran, entre ambos (Danilo y Leonel) se impone la visión, el interés del partido y la nación y el liderazgo responsable; eso es lo primero, y a partir de su gran responsabilidad entonces imponer capacidad de diálogo y la búsqueda de un consenso en el que se garantice la unidad partidaria y la continuidad del control de gobierno más allá del 2016.
De manera tal, lo que debe primar no son las aspiraciones o intereses particulares, sino el interés general del partido y la nación.
Somos de creencia que con cualquier candidato que lleve el PLD se ganan las elecciones generales; no es verdad que con Leonel se pierda, con él ganamos, pero con posibilidad incierta y de alto riesgo, pues lo que dicen las encuestas es que con el presidente del partido como candidato no nos vamos en primera vuelta.
En cambio, todos los muestreos de consultas y encuestas en el seno de la nación señalan de manera sucesiva y recurrente, que con el presidente Danilo Medina como candidato, se le gana a todos los oponentes de manera abrumadora en primera vuelta, y con más de 70%. Con Danilo al frente, avanzamos sin sobre salto, sin riesgo y seguro de que con él el bienestar y desarrollo nacional “continuará su agitado curso”, tal decía en su momento Rodriguito.
Es verdad que el legado que heredamos de Joaquín Balaguer, es el descrédito de la reelección presidencial, con una historia marcada por el uso abusivo de los recursos del estado, de funcionarios que se lanzar detrás de su misma reelección; más se evidencia, hay segmentos que ni cuenta se han dado de que la reelección presidencial dejó de ir marcada por fuentes de fraudes, amenazas y uso abusivo de los recursos de la nación.
De igual manera, de lo que somos testigos ahora es de que no son los funcionarios, no es el presidente el que incita tras el apoyo reeleccionista, al contrario es la nación que se ha puesto de pie para demandar 4 años más para Danilo Medina al frente de la administración pública. En todas las encuestas, de manera unánime, la gente pide y aclama 4 años más.
La dirigencia del PLD, sobre todo su liderazgo principal, encabezado por Leonel Fernández y Danilo Medina, debe ser responsable, sensato y consensuar la decisión que mejor convenga al interés nacional.
Ha llegado la hora de que el Comité Político del PLD coloque su oído en el corazón del pueblo, pero que lo haga de verdad, sin evasivas; es más, toca a Leonel Fernández, expresar su grandeza y desprendimiento, este no es su mejor momento, este es el momento de Danilo Medina, es lo que más conviene a la nación, al PLD y al futuro mismo de Leonel Fernández.
Si en vez del consenso unitario, asumimos la confrontación y medir fuerza insensata, entonces, olvidemos el gobierno y de ser la vanguardia política de la nación.
Para decir lo que se cree no hay que usar las diatribas, el irrespeto ni la desconsideración que no nos merecemos en esta estructura partidaria.
Que se abra el debate en el Comité Político, no importa si en esta etapa eso se administra al margen del bullicio nacional, pero el caso ya no debe ser postergado.
Hay que tomar decisiones ya, dolorosas o no, pero firmes y siempre de cara a interés general, teniendo siempre el oído en el corazón del pueblo.
Los presidentes Danilo Medina y Leonel Fernández portan un liderazgo que sobre pasa las tendencias o parcelas, la nación entera gira en torno a sus acciones y visión; en sus hombros descansa el porvenir, por lo que ninguna ambición desmedida particular se debe imponer al interés general.
Ahora que los ánimos tendenciosos se aceleran, entre ambos (Danilo y Leonel) se impone la visión, el interés del partido y la nación y el liderazgo responsable; eso es lo primero, y a partir de su gran responsabilidad entonces imponer capacidad de diálogo y la búsqueda de un consenso en el que se garantice la unidad partidaria y la continuidad del control de gobierno más allá del 2016.
De manera tal, lo que debe primar no son las aspiraciones o intereses particulares, sino el interés general del partido y la nación.
Somos de creencia que con cualquier candidato que lleve el PLD se ganan las elecciones generales; no es verdad que con Leonel se pierda, con él ganamos, pero con posibilidad incierta y de alto riesgo, pues lo que dicen las encuestas es que con el presidente del partido como candidato no nos vamos en primera vuelta.
En cambio, todos los muestreos de consultas y encuestas en el seno de la nación señalan de manera sucesiva y recurrente, que con el presidente Danilo Medina como candidato, se le gana a todos los oponentes de manera abrumadora en primera vuelta, y con más de 70%. Con Danilo al frente, avanzamos sin sobre salto, sin riesgo y seguro de que con él el bienestar y desarrollo nacional “continuará su agitado curso”, tal decía en su momento Rodriguito.
Es verdad que el legado que heredamos de Joaquín Balaguer, es el descrédito de la reelección presidencial, con una historia marcada por el uso abusivo de los recursos del estado, de funcionarios que se lanzar detrás de su misma reelección; más se evidencia, hay segmentos que ni cuenta se han dado de que la reelección presidencial dejó de ir marcada por fuentes de fraudes, amenazas y uso abusivo de los recursos de la nación.
De igual manera, de lo que somos testigos ahora es de que no son los funcionarios, no es el presidente el que incita tras el apoyo reeleccionista, al contrario es la nación que se ha puesto de pie para demandar 4 años más para Danilo Medina al frente de la administración pública. En todas las encuestas, de manera unánime, la gente pide y aclama 4 años más.
La dirigencia del PLD, sobre todo su liderazgo principal, encabezado por Leonel Fernández y Danilo Medina, debe ser responsable, sensato y consensuar la decisión que mejor convenga al interés nacional.
Ha llegado la hora de que el Comité Político del PLD coloque su oído en el corazón del pueblo, pero que lo haga de verdad, sin evasivas; es más, toca a Leonel Fernández, expresar su grandeza y desprendimiento, este no es su mejor momento, este es el momento de Danilo Medina, es lo que más conviene a la nación, al PLD y al futuro mismo de Leonel Fernández.
Si en vez del consenso unitario, asumimos la confrontación y medir fuerza insensata, entonces, olvidemos el gobierno y de ser la vanguardia política de la nación.
Para decir lo que se cree no hay que usar las diatribas, el irrespeto ni la desconsideración que no nos merecemos en esta estructura partidaria.
Que se abra el debate en el Comité Político, no importa si en esta etapa eso se administra al margen del bullicio nacional, pero el caso ya no debe ser postergado.
Hay que tomar decisiones ya, dolorosas o no, pero firmes y siempre de cara a interés general, teniendo siempre el oído en el corazón del pueblo.
