POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Con el Domingo de Ramos, que anuncia la entrada de Jesús a la ciudad de Jerusalén, enseñanza que se adquiere en las narraciones del Evangelio según San Marcos, pues, es el punto de partida de la Semana Santa.
Desde el día del sacrificio de Jesús en la Cruz, en donde pagó con su vida la defensa que hizo de sus ideales y la lucha por un mundo nuevo, hasta nuestros días, esta semana constituye un reencuentro con la fe y la esperanza, fecha que nos sirve para rememorar el acontecimiento y, digamos, rendir tributos a quien murió en la Cruz por la justicia y la equidad social de su época.
Estamos a punto de iniciar la Semana Santa o Semana Mayor, pues en todos los rincones del país y el Continente Cristiano, la gente se desplaza de un lugar a otro; se aprovecha la ocasión para el reencuentro familiar, visitar la comunidad que le vio nacer y en donde se guardan aún en el recuerdo sus vivencias de niño.
Para unos es momento de celebrar, festear y comer; para los otros es el momento de reflexión, evaluar y re definir los sueños.
En cualquiera de los casos, se trata de una fecha sagrada y cargada de reverencia y respeto a la memoria de quien se sacrificó aquel viernes en la Cruz del Calvario.
El caso es que, en estas semana, dado la fuerza del desplazamiento vehicular por las calles y carreteras del país, las concentraciones en balnearios y parques, es de rigor, por amor y respeto a nuestras propias vidas y la de los demás, que nos armemos de la prudencia y cuidado necesario para que crucemos el umbral de la semana con vida.
La imprudencia puede marcar el fin y llevar el luto, llanto y dolor a sus familiares o familias ajenas a esa proyección de irrespeto al derecho que tienen los demás a vivir más allá de la Semana Santa.
Lo que hacemos es invitarle a ser responsable, prudente y -si tomas- no tomarse la botella.
Respete las señales y leyes de tránsito; respete a su familia que le espera.
Vamos a celebrar en grande y con sentido de justicia esta fecha, siempre en el marco del respeto y la prudencia.
Ser valiente, seguir el ejemplo de Cristo en La Cruz.
Para Ecos del Sur
Con el Domingo de Ramos, que anuncia la entrada de Jesús a la ciudad de Jerusalén, enseñanza que se adquiere en las narraciones del Evangelio según San Marcos, pues, es el punto de partida de la Semana Santa.
Desde el día del sacrificio de Jesús en la Cruz, en donde pagó con su vida la defensa que hizo de sus ideales y la lucha por un mundo nuevo, hasta nuestros días, esta semana constituye un reencuentro con la fe y la esperanza, fecha que nos sirve para rememorar el acontecimiento y, digamos, rendir tributos a quien murió en la Cruz por la justicia y la equidad social de su época.
Estamos a punto de iniciar la Semana Santa o Semana Mayor, pues en todos los rincones del país y el Continente Cristiano, la gente se desplaza de un lugar a otro; se aprovecha la ocasión para el reencuentro familiar, visitar la comunidad que le vio nacer y en donde se guardan aún en el recuerdo sus vivencias de niño.
Para unos es momento de celebrar, festear y comer; para los otros es el momento de reflexión, evaluar y re definir los sueños.
En cualquiera de los casos, se trata de una fecha sagrada y cargada de reverencia y respeto a la memoria de quien se sacrificó aquel viernes en la Cruz del Calvario.
El caso es que, en estas semana, dado la fuerza del desplazamiento vehicular por las calles y carreteras del país, las concentraciones en balnearios y parques, es de rigor, por amor y respeto a nuestras propias vidas y la de los demás, que nos armemos de la prudencia y cuidado necesario para que crucemos el umbral de la semana con vida.
La imprudencia puede marcar el fin y llevar el luto, llanto y dolor a sus familiares o familias ajenas a esa proyección de irrespeto al derecho que tienen los demás a vivir más allá de la Semana Santa.
Lo que hacemos es invitarle a ser responsable, prudente y -si tomas- no tomarse la botella.
Respete las señales y leyes de tránsito; respete a su familia que le espera.
Vamos a celebrar en grande y con sentido de justicia esta fecha, siempre en el marco del respeto y la prudencia.
Ser valiente, seguir el ejemplo de Cristo en La Cruz.
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