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lunes, 9 de marzo de 2015

OPINION: ¿Y lealtad para que?

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 POR JOSE VALENTIN

En política  existen 4  principios básicos que influyen drásticamente  para que un individuo pueda trascender en esta ciencia compleja, nos referimos a la discreción, lealtad, desprendimiento y antigüedad en el servicio,  esta última solo será valorada si se concatena linealmente con la continuidad  de un trabajo político.

 Desde que se iniciaron las grandes pugnas ideológicas entre Platón-Aristóteles  y los sofistas representados por  Trasímaco, Glaucón Antifón y Licofrón, en lo único que  coincidieron fue en dar un sitial importante al  valor que tiene  la lealtad en política. Estamos  de acuerdo con el planteamiento expuesto por los grandes altruistas, siempre y cuando esa lealtad sea correspondida equitativamente por el líder y guía de ese conglomerado.

¿Hasta que punto se debe ser leal?

¿Acaso vale la pena ser leal, cuando de  un  líder únicamente se reciben golpes, agravios, exclusión y humillación?

¿Vale la pena ser leal, cuando se pisotea toda una carrera  política ininterrumpida; al servicio de una causa, sacrificando todo, e inclusive la familia?

Aún zumban en mis oídos la inmensidad de críticas que en  2010, la sociedad dominicana hizo a Miguel Vargas Maldonado, cuando en esa estructura  se desató una imposición de candidaturas que terminó con la división total de esa organización.  

¿Y lo que está haciendo  Danilo Medina, ahora, cosa que no creo, en enviar a sus precandidatos a posiciones congresuales y municipales a que se  unifiquen en pandillas; para que pisoteen y ultrajen a todo un partido, sencillamente porque le han dicho, que tal o cual dirigente no pertenece a su corriente política?

¿No fue justamente eso lo que se presume  hizo Miguel Vargas,  y miren los resultados?
¿Por qué se debe ser leal a quien no lo es?

 ¿Por qué el equipo de Danilo debe engendrar  odio, y  rencor en  las masas peledeista, enviado a sus seguidores a constituirse en jaurías, sencillamente porque en ellos persiste un sentimiento de delirio de persecución, que surge luego de su derrota en el año 2000, donde todavía alegan que el Leonelismo  lo dejo solo en el certamen electoral ?

Y nos preguntamos, ¿Que pasará si la reelección no se concreta, ‘’cosa que no dudo’’ con aquellos precandidatos que se han llenado de engreimiento, simplemente porque ostenta tal o cual posición y según ellos Danilo los mando a aspirar? En política, no siempre ser caballo de coche trae buenos resultados.

¡El tiempo dirá!