Suberví Nín, se reunión con la provincial del Ministerio de Ambiente, Aseos Municipales y la Policía Municipal, con los que acordó medidas para evitar que ciudadanos arrojen desperdicios a las calles.
El objetivo, dijo, es crea conciencia en la población y hacer cumplir las disposiciones del Gobierno Local, ya que el que sea sorprendido contaminando y arrabalisando será sancionado, "porque es la misma ciudadanía la que saldrá beneficiada".
Advirte que la ley 120-99, en su artículo 1, establece la prohibición a todas las personas física o morales arrojar desperdicios sólidos o de cualesquiera naturaleza en calles, aceras, contenes, parques, carreteras, caminos, balnearios, mares, ríos, cañadas, arroyos, canales de riego, playas, plazas y otros sitios de esparcimiento públicos.
El ejecutivo cree que la ciudadanía debe ser vigilante y celoso guardián del medio ambiente, del ornato de la ciudad, ya que un entorno o un porque limpio es patrimonio de todos todas.
