POR BIENVENIDO MENDEZ GALARZA
Tenía cinco años de edad cuando estallo el más sangriento acontecimiento armado del siglo XX en mi país La Revolución de abril del año 1965 que tenía como objetivo fundamental reponer en el poder al gobierno constitucional del profesor Juan Bosch derrocado por militares golpistas en el año 1963 siete meses luego de su juramentación.
A esa edad recibí en la Vuelta del Cebollin junto a mi madre a los constitucionalistas que vinieron en un autobús que los repartió en toda la zona, y en el vino mi tío Luis Rafael Galarza Vidal, FUCHE, que en el momento contaba con 21 años de edad.
A partir de ese momento inicia mi formación de ideales liberales que sumado a los allanamientos que realizaba la guardia en casa de mi abuela VITALIA definieron mi identidad con los sectores más populares que al día de hoy mantengo intactos, aunque nunca he participado en grupos de izquierda.
Para una persona que a temprana edad vivió esos acontecimientos como explico nunca ha pasado por alto un día tan glorioso que vivo intensamente como si hubiese sido uno de sus actores.
Esa es una muestra concreta del origen de mis posiciones forjadas en ideales de cambio y redención que hacen a uno impotentes ante tanta injusticia, pero que son un muro de contención a nuestras actuaciones para evitar la claudicación.
Lo deplorable es que a 50 años de ese relevante hecho histórico sus metas están inconclusas, sus actores envejecidos, o muertos. y cada cual maneja el país como el liquido en el recipiente que adopta la forma del mismo.
Hoy por hoy el problema no es el golpe de Estado ni los fraudes electores, sino el manejo manipulado de sus instituciones que a nombre del pueblo la impulsan a cambiar las reglas vigentes como sucedió en el año 2003.
Tenía cinco años de edad cuando estallo el más sangriento acontecimiento armado del siglo XX en mi país La Revolución de abril del año 1965 que tenía como objetivo fundamental reponer en el poder al gobierno constitucional del profesor Juan Bosch derrocado por militares golpistas en el año 1963 siete meses luego de su juramentación.
A esa edad recibí en la Vuelta del Cebollin junto a mi madre a los constitucionalistas que vinieron en un autobús que los repartió en toda la zona, y en el vino mi tío Luis Rafael Galarza Vidal, FUCHE, que en el momento contaba con 21 años de edad.
A partir de ese momento inicia mi formación de ideales liberales que sumado a los allanamientos que realizaba la guardia en casa de mi abuela VITALIA definieron mi identidad con los sectores más populares que al día de hoy mantengo intactos, aunque nunca he participado en grupos de izquierda.
Para una persona que a temprana edad vivió esos acontecimientos como explico nunca ha pasado por alto un día tan glorioso que vivo intensamente como si hubiese sido uno de sus actores.
Esa es una muestra concreta del origen de mis posiciones forjadas en ideales de cambio y redención que hacen a uno impotentes ante tanta injusticia, pero que son un muro de contención a nuestras actuaciones para evitar la claudicación.
Lo deplorable es que a 50 años de ese relevante hecho histórico sus metas están inconclusas, sus actores envejecidos, o muertos. y cada cual maneja el país como el liquido en el recipiente que adopta la forma del mismo.
Hoy por hoy el problema no es el golpe de Estado ni los fraudes electores, sino el manejo manipulado de sus instituciones que a nombre del pueblo la impulsan a cambiar las reglas vigentes como sucedió en el año 2003.
Cuando cambiara el actual estado de cosas en mi país?
Al parecer, y no es que me responda, tendrá que surgir otra generación pletórica de ideales y con metas claras que cambien la manipulación y el manejo corrupto de esta sociedad por un estado de derecho que garantice un mejor porvenir al abnegado pueblo dominicano.