Por Benny Rodríguez
Galván.- Debido a la falta de personal de seguridad en el hospital municipal de aquí, el personal médico y de enfermería está a expensa de la delincuencia y de la violencia, situación que preocupa a los profesionales de la salud asignadas en el centro.
Anoche un grupo de personas se presentó a la emergencia del referido centro de salud y cargaron con el equipaje de una doctora de apellido Paul, así como con su aparato de medir la presión arterial.
Según averiguaciones realizadas por Listín Diario, anoche se produjo un pleito en el lugar donde se llevan a cabo las actividades de las fiestas patronales, presentándose algunas personas que resultaron heridas, de una manera no civilizada, provocando miedo, pánico y terror en el personal médico y de enfermería.
“Pero cuando fuimos a buscar a la médica a su despacho la turba de manera violenta se llevó todo, incluido el equipaje de la doctora Paúl”, dijo una pasante profesional de la medicina que prefirió el anonimato.
Recordó que la semana pasada un grupo de nacionales haitianos se presentó en horas muy tarde en la noche a la emergencia y amenazaron a los profesionales de la salud y de enfermería, por lo que sintieron que sus vidas corrían peligro en ese momento.
Explicaron que tienen que estar cerradas en el centro de salud a las once de la noche, horario que entienden es muy tarde, debido a que no tienen ningún tipo de seguridad en el hospital, pero Salud Pública no se decide a nombrar personal para el resguardo del centro y de quienes allí trabajan.
El hospital municipal de este municipio, de la provincia Bahoruco, tiene asignada tres médicos, dos de ellas pasantes, las cuales tienen que permanecer en el centro, pero no tienen seguridad ni protección, por lo que para evitar ser víctima de la delincuencia y de la violencia optan por cerrar el establecimiento a las once de la noche.
Exigen del Ministerio de Salud Pública, el Departamento de la Policía en el municipio de Neyba, a la provincial y la Regional de Salud Pública, con asiento en Barahona, a los fines de que dispongan de mayor vigilancia en el hospital para evitar lamentaciones después.
