POR ÁGUEDA RAMÍREZ DE RODRÍGUEZ
Para Ecos del Sur.
Para Ecos del Sur.
Hijo de Don Benigno Cámpiz y de Doña Victoria Segura, nació en el municipio de Enriquillo el 6 de marzo de 1925 y a edad temprana, 8 ó 10 años, se trasladó a esta ciudad de Barahona. En dos familias que tuvo procreó doce hijos, los últimos cinco con su esposa ya fallecida, Doña María Rosario Pérez.
Su formación académica alcanzó el quinto grado de la educación primaria, lo que no fue óbice para que, mediante el trabajo digno, haya hecho de sus hijos una familia honorable, de conducta intachable. Su principal actividad laboral la realizó en el Ingenio Barahona, donde se desempeñó como Maestro de Albañilería en el departamento de Caldera y Factoría, de 1943 a 1982.
La vocación de Carlos Cámpiz por la música, específicamente por el canto, lo introdujo con los hermanos Coiscou en 1952. En 1966 grabó un disco sencillo contentivo de dos canciones de la autoría del compositor barahonero Dr. Luis H. Padilla: “Resignación” y “Aquella Canción”. En la ocasión estuvo acompañado por el conjunto que dirigía Luis Oscar Beltré y el órgano de Máximo Zorrilla.
Durante las décadas de los 50 y los 60 participó en espacios culturales a través de Radio Barahona, así como en actividades sociales en el teatro Ercilia en esta ciudad y en otros lugares de la región.
Contaba este artista, que en 1958 se acostumbraba tocar serenatas, las cuales constituían verdaderas declaraciones de amor, por medio de las cuales se logró realizar muchos matrimonios. En una de esas ocasiones, mientras interpretaban la canción mexicana “Tres Días sin Verte Mujer”, dijo la madre de la joven homenajeada: “seguro, los tres días que no la dejo bajar al parque, y no la seguirás viendo”.
Creyente, seguidor de Jesús a quien reconoció como su Creador y Salvador y obediente a sus mandamientos se definía Don Carlos Campiz quien, luego de padecer largo quebranto de su salud falleció el 25 de diciembre del 2012, querido y respetado por todos cuantos le conocieron.