POR JOSE VALENTIN PEREZ
¡Mira muchacho yo no sé contar hasta ahí ¡ Diría cualquier persona sin importar el nivel académico que este posea, si se le pidiese que contase uno por uno la astronómica suma que cito más arriba ‘’ Cien millones ochocientos mil pesos con cero centavos‘’.
Si alguien me preguntase que qué haría yo con todo ese efectivo si pasase por mis manos, yo diría lo siguiente ¡Oh! Compraría un pent-house en el centro de Santo Domingo, me iría de viaje a Francia y a toda Europa, me compraría una Land Cruiser último año, prepararía una gran biblioteca personal, ayudaría a mis familiares y amigos, construiría una casa de veraneo en Polo Barahona……………..
Nueva vez el inquisidor me cuestiona.
¿Y si ese dinero pasase por tus manos, pero esta vez no fuese tuyo, si no del ayuntamiento de tu comunidad, Tamayo?
¿Qué tú harías?
¡Oh! Eso es otra cosa, respondería yo en tono absorto.
¿Pero dime algo y de donde saldría ese monto que citas más arriba? Preguntaría yo apresuradamente. Te explico, diría el interrogante: El ayuntamiento municipal de Tamayo recibe mensualmente RD$ 1, 400,000.00, si tú multiplicas eso por 6 años y luego por 12 meses, obtendrás la suma que cito más arriba.!
Pero, ojo, esto solo se recibe por la Liga Municipal, lo que se recibe por el cobro de arbitrios, pago de impuestos y otros, es otra cosa, no lo estamos contemplando aquí.
¡A ver, respóndeme, diría el fisgón!
A eso me apresuro y digo, lo primero que haría sería poner en marcha un programa de desarrollo municipal consensuado con todas fuerzas vivas de la comunidad. Ordenaría la construcción de una funeraria municipal, para ir modernizando el pueblo y librar a los munícipes de velar a sus seres queridos en sus hogares. Rescataríamos los clubes barriales y cada club contaría con un presupuesto mensual para el desarrollo de sus actividades.
Reconstruiríamos el mercado municipal y crearíamos un sistema de sanidad funcional. Esto incluye la construcción de un nuevo matadero. Incentivaríamos la educación a todos los niveles. Rescataríamos nuestros valores culturales y con ello nuestra identidad, el Voleibol. Con ayuda y cooperación internacional reconstruiríamos el sistema de drenaje pluvial. Rescataríamos la banda de música y con ellos incentivaríamos a que se realice nueva vez el festival de la voz.
Recuperaríamos nuestro Parque, unos de nuestro activo más preciado, lo reforestaríamos y ornamentaríamos. ¡Volvería a ser nuestro orgullo! Y como si esto fuese poco, sería el hogar de centenares de palomas domesticadas y de una amalgama de aves de todas las especies.
Importantizaríamos el 10 de marzo, día en que nuestro pueblo cumple años de ser elevado a la categoría de municipio. Solicitaríamos a la sala capitular reasignar a nuestras principales calles y monumentos el nombre de aquellos hombres y mujeres que dieron todo por nuestro pueblo, como es el caso del parque municipal, se llamaría parque Fabián Matos de la Paz, Techado deportivo Kiko Zorrilla, Academia de música Arturo Méndez.
Crearíamos un comité deportivo denominado Jorge Reyes, integrado por hombres como José Marrero (Beisbol) Elías Mireya (Voleibol) Prof. Kenko (Futbol) Rafelin el Karateca (taekwondo) Todos contarían con un presupuesto para el desarrollo de sus actividades. Seríamos solidarios con nuestros parajes y distritos municipales! se están cayendo a pedazos!
¡Oh….. , diría el inquisidor y ese dinero sería suficiente para hacer tantas cosas ¡
A eso respondo alarmado. ¡Claro que sí!
El principal financista de todos estos proyectos sería el pueblo y su empresariado, en estos momentos el pueblo no coopera porque siente que no se le da participación y porque se siente engañado y excluido, pero automáticamente el pueblo perciba que está siendo tomado en cuenta, sobrarán los recursos para reorganizar el municipio y rescatar nuestro pueblo.
No más pregunta diría el fisgón, me convenciste. ¡No espera aún falta más! Ven escucha la segunda parte………… en eso se marcho y no quiso seguir escuchando.
Lo que me falto decirle fue que cada seis meses se rendiría un informe de ingresos y egresos en un lugar público del pueblo, para que todos sepan en que se están usando los recursos del ayuntamiento, nuestros recursos.
¡Mira muchacho yo no sé contar hasta ahí ¡ Diría cualquier persona sin importar el nivel académico que este posea, si se le pidiese que contase uno por uno la astronómica suma que cito más arriba ‘’ Cien millones ochocientos mil pesos con cero centavos‘’.
Si alguien me preguntase que qué haría yo con todo ese efectivo si pasase por mis manos, yo diría lo siguiente ¡Oh! Compraría un pent-house en el centro de Santo Domingo, me iría de viaje a Francia y a toda Europa, me compraría una Land Cruiser último año, prepararía una gran biblioteca personal, ayudaría a mis familiares y amigos, construiría una casa de veraneo en Polo Barahona……………..
Nueva vez el inquisidor me cuestiona.
¿Y si ese dinero pasase por tus manos, pero esta vez no fuese tuyo, si no del ayuntamiento de tu comunidad, Tamayo?
¿Qué tú harías?
¡Oh! Eso es otra cosa, respondería yo en tono absorto.
¿Pero dime algo y de donde saldría ese monto que citas más arriba? Preguntaría yo apresuradamente. Te explico, diría el interrogante: El ayuntamiento municipal de Tamayo recibe mensualmente RD$ 1, 400,000.00, si tú multiplicas eso por 6 años y luego por 12 meses, obtendrás la suma que cito más arriba.!
Pero, ojo, esto solo se recibe por la Liga Municipal, lo que se recibe por el cobro de arbitrios, pago de impuestos y otros, es otra cosa, no lo estamos contemplando aquí.
¡A ver, respóndeme, diría el fisgón!
A eso me apresuro y digo, lo primero que haría sería poner en marcha un programa de desarrollo municipal consensuado con todas fuerzas vivas de la comunidad. Ordenaría la construcción de una funeraria municipal, para ir modernizando el pueblo y librar a los munícipes de velar a sus seres queridos en sus hogares. Rescataríamos los clubes barriales y cada club contaría con un presupuesto mensual para el desarrollo de sus actividades.
Reconstruiríamos el mercado municipal y crearíamos un sistema de sanidad funcional. Esto incluye la construcción de un nuevo matadero. Incentivaríamos la educación a todos los niveles. Rescataríamos nuestros valores culturales y con ello nuestra identidad, el Voleibol. Con ayuda y cooperación internacional reconstruiríamos el sistema de drenaje pluvial. Rescataríamos la banda de música y con ellos incentivaríamos a que se realice nueva vez el festival de la voz.
Recuperaríamos nuestro Parque, unos de nuestro activo más preciado, lo reforestaríamos y ornamentaríamos. ¡Volvería a ser nuestro orgullo! Y como si esto fuese poco, sería el hogar de centenares de palomas domesticadas y de una amalgama de aves de todas las especies.
Importantizaríamos el 10 de marzo, día en que nuestro pueblo cumple años de ser elevado a la categoría de municipio. Solicitaríamos a la sala capitular reasignar a nuestras principales calles y monumentos el nombre de aquellos hombres y mujeres que dieron todo por nuestro pueblo, como es el caso del parque municipal, se llamaría parque Fabián Matos de la Paz, Techado deportivo Kiko Zorrilla, Academia de música Arturo Méndez.
Crearíamos un comité deportivo denominado Jorge Reyes, integrado por hombres como José Marrero (Beisbol) Elías Mireya (Voleibol) Prof. Kenko (Futbol) Rafelin el Karateca (taekwondo) Todos contarían con un presupuesto para el desarrollo de sus actividades. Seríamos solidarios con nuestros parajes y distritos municipales! se están cayendo a pedazos!
¡Oh….. , diría el inquisidor y ese dinero sería suficiente para hacer tantas cosas ¡
A eso respondo alarmado. ¡Claro que sí!
El principal financista de todos estos proyectos sería el pueblo y su empresariado, en estos momentos el pueblo no coopera porque siente que no se le da participación y porque se siente engañado y excluido, pero automáticamente el pueblo perciba que está siendo tomado en cuenta, sobrarán los recursos para reorganizar el municipio y rescatar nuestro pueblo.
No más pregunta diría el fisgón, me convenciste. ¡No espera aún falta más! Ven escucha la segunda parte………… en eso se marcho y no quiso seguir escuchando.
Lo que me falto decirle fue que cada seis meses se rendiría un informe de ingresos y egresos en un lugar público del pueblo, para que todos sepan en que se están usando los recursos del ayuntamiento, nuestros recursos.
