SANTO DOMINGO.- Recorrer el trayecto desde Piedra Blanca hasta Rancho Arriba, con una longitud de 27 kilómetros, una vez esté concluida la carretera, podrá hacerse en 20 minutos.
Pero si se enlaza con la ruta Rancho Arriba-Cruce de Ocoa será de una hora el tiempo de recorrido hasta este último punto.
Así lo explica una nota de prensa del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que indica además que el Tramo II, que comprende Piedra Blanca-Juan Adrián-Rancho Arriba, a cargo de las firmas Odebrecht, Constructora Rizek y Coinsa, se construye, gran parte de su trayecto, entre montañas, lo que implica que se erijan taludes y muros de gaviones para asegurarla de los efectos de las corrientes de agua en tiempos de lluvias.
Ramón Antonio Pepín, jefe de Gabinete del MOPC, explicó que esta nueva carretera persigue la integración de dos regiones productivas del país: el Sur y el Norte, actualmente alejadas entre sí, además de mayor capacidad de intercambio comercial, reducción de gastos operacionales, de tiempos de recorrido en la ruta Cibao-Sur, mayor incentivo al turismo interno, internacional y al ecoturismo.
También, mejores oportunidades al comercio de exportación, incremento para residentes en el Sur en las posibilidades de empleos en zonas francas de Santiago, La Vega, Bonao, Moca, Mao y Puerto Plata.
La vía en su conjunto tiene una longitud de 83 kilómetros y a la misma se le ha dado un carácter primordial con el objetivo de impulsar y promover el desarrollo de la región.
Así lo explica una nota de prensa del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que indica además que el Tramo II, que comprende Piedra Blanca-Juan Adrián-Rancho Arriba, a cargo de las firmas Odebrecht, Constructora Rizek y Coinsa, se construye, gran parte de su trayecto, entre montañas, lo que implica que se erijan taludes y muros de gaviones para asegurarla de los efectos de las corrientes de agua en tiempos de lluvias.
Ramón Antonio Pepín, jefe de Gabinete del MOPC, explicó que esta nueva carretera persigue la integración de dos regiones productivas del país: el Sur y el Norte, actualmente alejadas entre sí, además de mayor capacidad de intercambio comercial, reducción de gastos operacionales, de tiempos de recorrido en la ruta Cibao-Sur, mayor incentivo al turismo interno, internacional y al ecoturismo.
También, mejores oportunidades al comercio de exportación, incremento para residentes en el Sur en las posibilidades de empleos en zonas francas de Santiago, La Vega, Bonao, Moca, Mao y Puerto Plata.
La vía en su conjunto tiene una longitud de 83 kilómetros y a la misma se le ha dado un carácter primordial con el objetivo de impulsar y promover el desarrollo de la región.
