POR SANTOS SALVADOR CUEVAS
Para Ecos del Sur
Tan solo dos veces que le escuchamos hablar, fueron suficientes para entender que el señor Luis Almagro, a la sazón Secretario de la tristemente célebre Organización de Estados Americanos (OEA), no sabe lo que tiene, y muestra que ignora el nivel de responsabilidad que fluye de su alto cargo.
Almagro no sabe lo que habla ni a quien representa, cuando expresa que: “Haití y República Dominicana constituyen un solo país, dado que comparten una misma isla”.
Decir eso. sin dejar espacio al error humano ni la duda, deja evidenciado que no sabe la totalidad de los Estados que integran una organización de la cual es máximo representante. Ni intuye que constituimos dos Estados independientes, uno fue fundado 1804, bajo el liderazgo de Jean Jacques Dessalines, con el nombre de República de Haití; y el otro nació el 27 de Febrero de 1844, bajo la inspiración de Juan Pablo Duarte, con el nombre glorioso de República Dominicana.
Demuestra el Secretario actual de la OEA desconocer que ambos países tienen escudos, lemas y banderas diferentes, que la República de Haití divide su territorio en Departamentos, y República Dominicana está fragmentada en 31 Provincias y 1 Distrito Nacional. Que la capital de uno se denomina Puerto Príncipe y el otro país tiene como capital a Santo Domingo.
El distinguido Almagro, ni cuenta se ha dado que ante la organización que dice representar, Haití y República Dominicana, ambas naciones se hacen representar por embajadores distintos; ignora el señor Luis Almagro, que en Dominicana impera una economía pujante y organizada; mientras Haití es un Estado fallido y de futuro incierto, ocupado durante más de diez años por los Cascos Azules de las Naciones Unidas.
Un país tiene presidente legítimo y constitucional, al que denomina Lic. Danilo Medina, y el otro cuenta con un presidente, sujeto a ser legitimado y al que identifican con las generales de Michel Martelly.
Haití es una nación que en forma soberana aplica sus leyes, siendo en (casos secuenciales) los dominicanos afectados como pueblo y como nación con las vedas que imponen a los productos que les exportamos, como los pollos y huevos, sin que jamás le haya importado un carajo, ni al señor Luis Almagro, ni a la institución de que tanto alarde representar.
Por último, alguien debe animarse a recordarle a este dignatario continental, que la Guerra Fría paso desde 1989, y, por tanto, ese lenguaje intimidante que, con frecuencia emplea contra un Estado miembro de la OEA, es descompuesto y desfasado.
Además, señor Almagro, le invito a leer “la Carta Interamericana de la OEA”, cuyo principio se basa en la No agresión y la No injerencia en los asuntos internos de las naciones.
Ni Santo Domingo es colonia, ni usted ha sido designado como el Gobernador.
Déjenos vivir en paz y no cargue con la culpa fatal de hacer de estas tierras un infierno o segundo Vietnam. Baje tono, y vayase a 10, es decir, respete.
Para Ecos del Sur
Tan solo dos veces que le escuchamos hablar, fueron suficientes para entender que el señor Luis Almagro, a la sazón Secretario de la tristemente célebre Organización de Estados Americanos (OEA), no sabe lo que tiene, y muestra que ignora el nivel de responsabilidad que fluye de su alto cargo.
Almagro no sabe lo que habla ni a quien representa, cuando expresa que: “Haití y República Dominicana constituyen un solo país, dado que comparten una misma isla”.
Decir eso. sin dejar espacio al error humano ni la duda, deja evidenciado que no sabe la totalidad de los Estados que integran una organización de la cual es máximo representante. Ni intuye que constituimos dos Estados independientes, uno fue fundado 1804, bajo el liderazgo de Jean Jacques Dessalines, con el nombre de República de Haití; y el otro nació el 27 de Febrero de 1844, bajo la inspiración de Juan Pablo Duarte, con el nombre glorioso de República Dominicana.
Demuestra el Secretario actual de la OEA desconocer que ambos países tienen escudos, lemas y banderas diferentes, que la República de Haití divide su territorio en Departamentos, y República Dominicana está fragmentada en 31 Provincias y 1 Distrito Nacional. Que la capital de uno se denomina Puerto Príncipe y el otro país tiene como capital a Santo Domingo.
El distinguido Almagro, ni cuenta se ha dado que ante la organización que dice representar, Haití y República Dominicana, ambas naciones se hacen representar por embajadores distintos; ignora el señor Luis Almagro, que en Dominicana impera una economía pujante y organizada; mientras Haití es un Estado fallido y de futuro incierto, ocupado durante más de diez años por los Cascos Azules de las Naciones Unidas.
Un país tiene presidente legítimo y constitucional, al que denomina Lic. Danilo Medina, y el otro cuenta con un presidente, sujeto a ser legitimado y al que identifican con las generales de Michel Martelly.
Haití es una nación que en forma soberana aplica sus leyes, siendo en (casos secuenciales) los dominicanos afectados como pueblo y como nación con las vedas que imponen a los productos que les exportamos, como los pollos y huevos, sin que jamás le haya importado un carajo, ni al señor Luis Almagro, ni a la institución de que tanto alarde representar.
Por último, alguien debe animarse a recordarle a este dignatario continental, que la Guerra Fría paso desde 1989, y, por tanto, ese lenguaje intimidante que, con frecuencia emplea contra un Estado miembro de la OEA, es descompuesto y desfasado.
Además, señor Almagro, le invito a leer “la Carta Interamericana de la OEA”, cuyo principio se basa en la No agresión y la No injerencia en los asuntos internos de las naciones.
Ni Santo Domingo es colonia, ni usted ha sido designado como el Gobernador.
Déjenos vivir en paz y no cargue con la culpa fatal de hacer de estas tierras un infierno o segundo Vietnam. Baje tono, y vayase a 10, es decir, respete.
