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miércoles, 28 de octubre de 2015

PEDERNALES: Mercado suple a Anse à Pitres de sus necesidades‏

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PEDERNALES: En el mercado transfronterizo de Pedernales-Anse à Pitres no cruzan grandes camiones cargados o guaguas y carretillas incontables de gente que trae y lleva mercancía, como sucede en Dajabón o Jimaní. Es el limitado alcance que tiene este mercado la razón por la cual la prohibición de importar en Haití 23 productos por vía terrestre no es fuente de noticia ni de pérdidas que generen una preocupación de alcance nacional.

Aquí, el intercambio comercial en ambos pueblos fronterizos sigue su rumbo habitual y la prohibición de Haití no se cumple a cabalidad. Durante los días de mercado –lunes y viernes-, los haitianos y dominicanos cohabitan como buenos vecinos y se pierden en un bullicio que confunde y desubica. Pues aunque el mercado transfronterizo está ubicado en el lado dominicano, el creole invade los rincones de las casetas de verduras, comida, ropas y cosméticos medianamente organizados.

Pedernales y Anse à Pitres tienen parentesco en su aislamiento. Por eso, el mercado binacional es, en esencia, de abastecimiento local. Pero Anse à Pitres tiene desventajas que la hace más dependiente de su vecina dominicana: su tierra es hostil para la agricultura y la carretera que conecta esa localidad con el resto de las grandes ciudades haitianas es poco viable para transportar mercancía. De hecho, dicen que es más factible trasladar vía marítima los productos a Jacmel, capital del departamento Sudeste de Haití.

El administrador de Aduanas terrestre de Pedernales, Darío Estévez, define el comercio que se da entre los dos pueblos como un mercado “de libras, medio local”. “Anse à Pitres está un poco aislado y casi todas las actividades (comerciales) que realizan lo hacen por el mar en embarcaciones poco seguras. Por eso no se hace mucho comercio de este lado (de la frontera)”. Desde que inició la veda, asegura Estévez, el intercambio comercial que antes movía entre cinco o seis millones de pesos, ahora deja la mitad. “Se ha reducido mucho”, admite.