Por Praede Olivero Féliz
Se cumplen 203 años del nacimiento del patricio Juan Pablo Duarte, en momentos en que la patria reclama volver al juramento trinitario, a la doctrina y la práctica de los padres de la patria, especialmente de su ideólogo y forjador.
Se cumplen 203 años del nacimiento del patricio Juan Pablo Duarte, en momentos en que la patria reclama volver al juramento trinitario, a la doctrina y la práctica de los padres de la patria, especialmente de su ideólogo y forjador.
Duarte sólo es recordado por los que están en el poder, cuando cumple años o en la fecha de su muerte o el 27 de febrero para luego tirarlo en el olvido, como se puede comprobar con una miradas a las revistas y periódicos que registran el acontecer nacional.
Peor aún, la práctica de esos que dicen representar la patria de Juan Pablo Duarte es contraria a su pensamiento y acción, sólo hay que pensar en la traición de Santana, que atrevió a fusilar trinitarios, a mandar a Duarte al exilio y anexar la patria a España.
Pensemos que del 1844 al 1884 cuando tren los restos de Duarte desde Venezuela, no se había reconocido su condición de Padre de la patria y para reconocerla se aprobó una trilogía, llena de méritos, pero que en el fondo contradecía el pensamiento de Sánchez y Mella, que habían establecido con claridad que Duarte era el padre de la patria.
Pensemos que del 1844 al 1884 cuando tren los restos de Duarte desde Venezuela, no se había reconocido su condición de Padre de la patria y para reconocerla se aprobó una trilogía, llena de méritos, pero que en el fondo contradecía el pensamiento de Sánchez y Mella, que habían establecido con claridad que Duarte era el padre de la patria.
Quiero rescatar para el presente y el futuro la conducta de Duarte cuando la Junta Central Gubernativa lo designa Comandante del Ejército del Sur, entregándole RD$1,000.00 (MIL PESOS) para esa jornada. Santana le impidió tomar el mando y la Junta lo llamó a Santo Domingo, entregando un informe escrito del destino de cada centavo. Gastó RD$173.00 (CINTO SETENTA Y TRES PESOS) y devolvió RD$827.00 (OCHOCIENTOS VENTISIETE PESOS).
Contrario a Duarte, los funcionarios se incomodan cuando les piden una información, un documento o rendir cuentas y no los quieren entregar ni ordenándolo la ley o la justicia, como ocurre en el caso del Ayuntamiento Municipal de Barahona y su Alcalde, por eso la acción contundente de Praede y el ARBA, por la transparencia, como demostración de que Duarte vive en su corazón.
