BANI, Peravia.- La feligresía católica de la comunidad Río Arriba se siente aterrada y compungida, por la ofensa que antisociales llevaron a cabo contra su sagrado templo, Capilla la Divina Misericordia.
Los delincuentes violentaron una de las puertas de la iglesia, para penetrar en su interior y además de robar, ofender los símbolos sagrados.
Dilcia Arias, tras expresarse muy apenada, casi llora portando entre sus manos el cáliz y otro objeto sagrado profanado por los ladrones.
El cáliz, copa que sirve en la misa para echar el vino que ha de consagrar el sacerdote, fue objeto de daños, pisoteado y maltratado y ofendido a tal extremo, que los feligreses de Río Arriba no salen del asombro.
Se llevaron las baterías de un inversor, el equipo de sonido de de la iglesia, sillas y otros valores.
En la mañana de hoy el alcalde pedáneo y el dirigente comunitario de la sección Río Arriba, Guarionex Guzmán, acudió a la Policía Nacional a dar parte del robo que fue objeto la iglesia católica.
El comunitario Ceferino Tejeda, al referirse a lo que considera vulgar ofensa, llama a las autoridades policiales a dar con los culpables.
Finalmente, la misionera Josefa Zapata, aunque muy adolorida por el robo y el maltrato al templo, dice perdonar a los 'felinos'.
Por Manuel Guillermo Mejia
