BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

sábado, 10 de diciembre de 2016

OPINION: A preservar la vida sin color ni bandería

0 comments
Por Santo Salvador Cuevas 

La gente se sorprendió cuando de repente observó en la pantalla la figura del presidente Hipolito Mejía sumado a una campaña oficial sobre la seguridad vial.

Con su comportamiento el líder opositor tira a un lado la bandería política y enarbola el espíritu que debe asumir toda la ciudadanía.

Es muy atinada la campaña llevada a cabo por las autoridades competentes, aunque me luce que debe elevarse la intensidad y su alcance.

Debe alarmarnos a todos el hecho de ser la nación que encabeza en América Latina y el Caribe el mayor índice de muertes por accidente de tránsito, con un porcentaje de 19.5 muertes por cada 100 mil accidentes, los países del Continente que más se aproximan no superan las 17 muertes por cada cien mil accidentados.

El caso es preocupante, pues según las fuentes consultadas, la República Dominicana triplica la media de los países europeos que apenas se le cuantifican 10 muertes por cada cien mil accidentados.

El quid de todo esto radica en la ausencia de conciencia ciudadana, la vida tan a prisa que llevamos, el comportamiento temerario e irresponsable de los chóferes, tanto de vehículos pesados así como de las llamadas voladoras y motoconchos.

Agregue a esa realidad la vigencia de una ley de tránsito (Ley 241-67) obsoleta, que data más de 50 años.


Se trata de una ley que se hace cómplice y protege, tanto al motoconcho que se estrella contra tu vehículo al ir mirando hacia atrás, y se confabula la ley con el chófer de patana que -por su indolencia e imprudencia- le arranca la vida de un tajo a 18 seres humanos, recibiendo el chófer su libertad en menos de 24 horas.

Ese panorama tétrico que coloca en cada segundo la muerte detrás de cualquier ciudadano, debe cambiar.
Se necesita el concurso de todos los que aman la vida.

Creo que el 50 por ciento de toda la publicidad (oficial y privada), debe ser destinada (al menos durante dos años) hacia la campaña de Educación Vial.

El Congreso Nacional debe presentar al país una nueva legislación vial, que sirva para proteger a los ciudadanos y no a esos ángeles de la muerte.

Nos toca a todos sumarnos al esfuerzo por una existencia más segura.