POR JOSE ALCANTARA
EL Liceo de Artes “Ramón Oviedo” y el Centro Educativo de Primaria “Santo Domingo Savio” de Barahona, están paralizados totalmente. No están impartiendo los tres días de clase que ha decretado la ADP en las escuelas del Distrito 01-03. El populoso y progresista Barrio de Palmarito tiene sus dos Escuelas sin docencia, debido a que algunas personas mentalmente ensombrecidas, han decidido violentar dos derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes de ese sector.
Se sabe que de acuerdo a la Constitución Dominicana, en su artículo 63, los niños, niñas y adolescentes, tienen derecho a la educación y que esta debe ser de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades. Al parecer, algunas personas que dicen ser disque lideres comunitarios en ese lugar, no han comprendido el daño irreparable que les están ocasionando a nuestros muchachos y nuestras muchachas, dejándolos fuera de sus escuelas. Esos falsos líderes del progresista barrio de Palmarito, jamás podrán entender que los niños, niñas y adolescentes de ese lugar tienen derecho a recibir el pan de la enseñanza.
También están violando lo que dice las Naciones Unidas sobre el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes, que establece los objetivos que persigue la UNESCO, que son entre otros, lograr la educación de calidad para todos y todas y el aprendizaje a lo largo de toda la vida, así como también, que se promueva la diversidad cultural, el diálogo intercultural y una cultura de paz entre estudiantes. Pero los falsos líderes de Palmarito no quieren que los y las jóvenes de ese popular barrio vivan en paz y armonía. Hoy día todo el sector vive en una incertidumbre total, debido a que sus escuelas están totalmente cerradas por la intolerancia y el abuso de unos simulados revolucionarios.
Esos nunca se han leído lo que nos dejaron como legado Lenin y Mao, como grandes defensores de la educación. Decía Lenin que “El principio de la educación es predicar con el ejemplo” y que “Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad”. Como se ve para Vladimir Lenin, con la educación se logra la libertad.
Hacemos un llamado a la sensatez, a la cordura, a la prudencia, para que las clases vuelvan a normalizarse en los Centros Educativos de Palmarito y que de una vez y por todas, los niños, niñas y adolescentes vuelvan a sus escuelas a recibir el pan de la enseñanza. Que Dios y el buen juicio les llegue a aquellos que por ignorancia, violan derechos reclamando otros derechos.
