NIZAO, Peravia.- El municipio de Nizao debe su nombre al río que lo bordea en la parte Este, el Nizao, que era el de la Nitaína llamada Niza (jefa de la subdivisión de un cacicazgo) de la zona.
Este hermoso acuífero, uno de los más grandes del país, a lo largo de los años ha sufrido devastaciones provocadas tanto por la naturaleza, como por la mano del hombre.
El río Nizao nace en la Cordillera Central a una altura de 2,560 metros sobre el nivel del mar con una longitud de 118 kilómetros desembocando en el mar caribe.
El río Nizao, de 133 kilómetros de longitud, es la fuente de abastecimiento de las presas de Jigüey y Aguacate (inauguradas en 1992) y Valdesia (1976), que en conjunto generan 490 GWH al año. El contra embalse Las Barías se inició en 1976.
Además, la presa de Valdesia provee de agua potable a la ciudad de Santo Domingo y el riego de 193,734 tareas de terrenos agrícolas del Distrito de Ozama-Nizao. El río Nizao es el mejor modelo de aprovechamiento hidráulico e hidroeléctrico que tiene el país.
El uso de las aguas procedentes del Nizao son utilizadas para generación hidroeléctrica, para riego de cultivos agrícolas y para consumo humano, tres elementos fundamentales para la vida de un país. Por ejemplo, Santo Domingo recibe 137 millones de galones de agua/día que vienen de la presa de Valdesia.
Sin embargo, las políticas públicas del cuidado y preservación de este acuífero son mínimas, la desforestación junto con la extracción irregular de agregados ha afectado grandemente a este rio, sumado a esto los asentamientos humanos, y hasta el momento no existe un plan de reordenamiento territorial de la cuenca, ni ningún otro plan que vaya en procura de la conservación del mismo.
Este hermoso acuífero, uno de los más grandes del país, a lo largo de los años ha sufrido devastaciones provocadas tanto por la naturaleza, como por la mano del hombre.
El río Nizao nace en la Cordillera Central a una altura de 2,560 metros sobre el nivel del mar con una longitud de 118 kilómetros desembocando en el mar caribe.
El río Nizao, de 133 kilómetros de longitud, es la fuente de abastecimiento de las presas de Jigüey y Aguacate (inauguradas en 1992) y Valdesia (1976), que en conjunto generan 490 GWH al año. El contra embalse Las Barías se inició en 1976.
Además, la presa de Valdesia provee de agua potable a la ciudad de Santo Domingo y el riego de 193,734 tareas de terrenos agrícolas del Distrito de Ozama-Nizao. El río Nizao es el mejor modelo de aprovechamiento hidráulico e hidroeléctrico que tiene el país.
El uso de las aguas procedentes del Nizao son utilizadas para generación hidroeléctrica, para riego de cultivos agrícolas y para consumo humano, tres elementos fundamentales para la vida de un país. Por ejemplo, Santo Domingo recibe 137 millones de galones de agua/día que vienen de la presa de Valdesia.
Sin embargo, las políticas públicas del cuidado y preservación de este acuífero son mínimas, la desforestación junto con la extracción irregular de agregados ha afectado grandemente a este rio, sumado a esto los asentamientos humanos, y hasta el momento no existe un plan de reordenamiento territorial de la cuenca, ni ningún otro plan que vaya en procura de la conservación del mismo.
