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lunes, 1 de mayo de 2017

OPINION: Primero de mayo, de Peterloo a Chicago.

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  Por Praede Olivero Feliz

 El mundo celebra el primero de mayo el día del trabajador, en honor a los mártires de Chicago del año 1886, con excepción de los autores de esa masacre contra la clase, los Estados Unidos y Canadá.

Muchos acontecimientos previos sirvieron de referentes a las jornadas de lucha de Chicago, como son la Comuna de Paris del año 1871 y la masacre O la batalla de Peterloo en Inglaterra, antecedentes junto a otros acontecimientos de la revolución socialista de octubre del año 1917, mayor acontecimiento de cambio a favor de la clase obrera.

En Inglaterra, el 16 de agosto del año 1919, el orador Henry Hunt, encabezo una manifestación de los trabajadores reclamando reivindicaciones económicas, participación electoral en el norte y reformas políticas. La St. Peter ‘Fiel de Manchester,, congrego más de 60,000 trabajadores; los magistrados llamaron la caballería asesinando 15, resultando heridos más de 400.

 Fruto de esa lucha se aprobaron seis leyes en el parlamento y nació el periódico The Guardian, y otras conquistas le siguieron, levantándose en el lugar un gran monumento en honor a la masacre de Peterloo, llamada así irónicamente por la batalla de Huaterllo, ocurrida cuatro años antes.

Volviendo a Chicago, los trabajadores reclamaban mejores condiciones de trabajo, especialmente la reducción de la jornada de trabajo de 12 y 16 horas a 8 horas. La reacción del capital fue la misma, la represión, resultando 8 muertos y muchos heridos, pero no en vano porque además de conquistar sus objetivos, se han convertido en ejemplo del mundo.

Hoy solo Venezuela y su Presidente Nicolás Maduro anuncian un aumento salarial de 60%, no obstante la crisis, lo que no hace Argentina estremecida por movilizaciones y huelgas de 35 millones de obreros y casi todo el pueblo, sin embargo los intereses imperiales lo quieren derrocar y tienen en marcha un golpe de estado.

En nuestro país, la clase obrera está sumida en la miseria, con un movimiento sindical débil y dirigentes ricos, empresarios millonarios, corruptos y vendidos, lo que permite el golpeo y la burla del capital, que le regatean un pírrico aumento de salario de un 20%, otras reivindicaciones, violan la libertad sindical y otros derechos, sin posibilidad de reeditar las luchas de Peterloo y de Chicago.