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miércoles, 24 de julio de 2019

OPINION: Cuestión de credibilidad

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POR DAVID RAMIREZ

En Barahona hay buenos periodistas, pero también hay malos periodistas, de esos que publican noticias sin corroborarlas o informan de manera irresponsable. Una noticia publicada sin los procedimientos, criterios y rigor que exige la profesión del periodismo podría dejar muy mal parado, no solo al periodista, sino también a cualquiera que se haya hecho eco de ella.

En estos tiempos de desprestigio de los medios tradicionales de comunicación, existen diarios nacionales que reciben y publican noticias de sus reporteros en la provincia de Barahona e inmediatamente la publican, sin impórtale si es verídica o no, porque lo de esos diarios es publicar rápido, sin ton ni son. Esa noticia a su vez rebota, se multiplica en otros medios y en las redes sociales.

Lo dramático del asunto, al pasar las horas, es cuando en realidad comprobamos las mentiras de la información, que resulta a veces muy lejos de la realidad ,entonces los que las copiaron en las redes o se hicieron eco de ella, pasan a ser también los mentirosos o simples vulgares traficantes de noticias sin confirmar.

Fue un periodista barahonero, (me ahorro su nombre para preservar su honor y que no lo tome personal), que a veces no sabe distinguir entre hechos y dichos o entre lo comprobado y no comprobado, el responsable de haber difundido a nivel nacional la noticia que fue un reconocido delincuente, supuestamente con menos de 24 horas que había salido de la cárcel, el responsable de haber asesinado a dos personas en la ciudad de Barahona con tan solo horas de diferencias.

Resulta que el fichado delincuente tenía tres días que había salido de la cárcel y tampoco la Policía lo responsabilizaba, solo sospechaba, como responsable de haber asesinado a una persona, no dos.

Ahora resulta que uno de los hombres asesinados, según las investigaciones policiales aún sin concluir, aparentemente falleció en un confuso incidente con una patrulla de la institución policial. Pero no solo eso, tampoco se encontraba en los alrededores de un conocido hotel de la ciudad haciendo el amor con un menor de edad cuando fue asesinado, como según se había publicado en los diarios nacionales.

Debo aclarar que la intención de ese periodista barahonero al publicar noticias sin confirmar no son malas, solo que debe corroborarlas antes de publicarlas en su medio o enviarlas a los diarios nacionales, para los cuales él reporta.

Mi consejo es que no debería comprometer la veracidad por la rapidez, porque al parecer, y tal vez no se ha dado cuenta, su credibilidad se está hundiendo.