POR FRANCISCO ARIAS
Yo entiendo que cuando algo está mal, es porque la gran mayoría de las personas así lo creen, pero resulta muy gracioso ver cómo algunos individuos cambian de parecer ante la realidad penosa que atraviesa nuestro pueblo, por una simple prebenda personal, en un determinado momento a pesar de conocer a profundidad dicha situación calamitosa en cual nos encontramos.
Entonces "COMO ES POSIBLE " que nuestros diferentes representantes utilicen el poder para aprovecharse de la autoridad que tienen y de esta forma "EXTORSIONAR" a las personas o entidades con el fin de hacer cumplir sus propios intereses personales; es muy lamentable ver como dejamos o participamos de una actividad que solo nos hace daño, por obtener un beneficio personal, que al fin y al cabo solo contribuye al daño colectivo.
De verdad, que ya está bueno de querer tapar el sol con un dedo, Barahona necesita urgentemente un cambio de dirección; pues la autoridad actual que tenemos ya no tiene nada que ofrecer a la población y por el contrario, lo que está es haciendo daño al no entender que ya su ciclo pasó y se cumplió; por lo tanto de querer mantenerse le será más dañino de lo que se pueden imaginar.
Por eso, una alterabilidad y un cese de ese grupito en nuestra alcaldía, sería el mejor regalo que le puedan brindar a su pueblo. Estos incumbentes ya tienen a los munícipes real y efectivamente cansados, nadie lo soporta; Por eso hago un llamado enérgico a mi querido pueblo de que este 16 de febrero, piensen muy bien, en poner de una vez y por toda nuestro gobierno municipal en manos seguras, confiables y honestas para garantizar el desarrollo de nuestra provincia, eligiendo hombres y mujeres con deseo de cambiar el panorama de nuestra perla del sur.
El PRM en la persona de MILTON FERNÁNDEZ, representa esa opción que necesita este pueblo olvidado y abandonado por los funcionarios actuales; haciendo acompañar de un grupo de regidores capaces de enfrentar los grandes males que adornan nuestra ciudad.
El autor es: Candidato a Regidor por el PRM, en BARAHONA.
