
Por William Santiago
En política las cosas no se dan como uno quiere, sino como la determinan las distintas situaciones coyunturales.
Carlos García apostó siempre por la administración de la alcaldía municipal, eventos ajenos a su voluntad, terminaron por entorpecer tales propósitos, dado que había que darle paso a compromisos pactado con el PRD; ahora bien, Carlos se debe a un partido, y como tal, el mismo obedece a su disciplina interna.
Por tanto, cualquier eventual posible "apoyo" de Carlos García a la actual candidatura municipal, jamás podría verse como un apoyo total de Carlos al mismo... esa es la decisión política del PLD, no de Carlos, y como tal, la misma trae consigo un apoyo total al fortalecimiento de esa organización política para poder ganar en mayo.
Carlos García no se debe a él, se debe a su partido.
Total, es al PLD a quién le interesa ganar las municipales... bastante veces lo he dicho, las municipales ahora en febrero, serán el mejor evento que nos podrá señalar las posibilidades reales de unos y otros candidatos presidenciales para ganar en mayo.
Y eso lo saben cada uno de los dirigentes del PLD, de ahí que todos asuman, pese a sus diferencias políticas (que las tienen) hacer todo lo posible por mantenerse en el poder.
Mientras en el PLD empiezan por hacer real una maquinaria electoral para quedarse con el poder, en el litoral de la oposición siguen surgiendo cosas extrañas... ahí están los casos cómo aquél en el que la candidata a Senadora de la LFP, al parecer dará su apoyo al candidato municipal del PRM; en cambio deja a un lado al candidato municipal Miguel Féliz, siendo éste último el candidato de la alianza LFP y PRSC.
Habría entonces que preguntarle al candidato a la alcaldía del PRSC, si ellos estarían apoyando a la candidata a senadora por el PRM-LFP, quién al parecer según algunas informaciones estaría apoyando al del PRM.
Realmente que hay cosas que uno no logra entender nunca... queda claro que allí hay un "arroz con mango" y mucho desencanto en las filas de esas organizaciones políticas.
¡He dicho caso cerrado!