POR RAFAEL MENDEZ
Periodista-Diputado
Es la tasa de rechazo, estúpido
Con esta frase parodiamos el grito de guerra que le dio la victoria electoral a Bill Clinton, en 1992.
Nada más y nada menos que frente a un George Bush, padre, que parecía imbatible. A la luz todos los analistas políticos del momento.
Con una aprobación de un 90 por ciento.
Y cimentado en una exitosa política exterior.
Cortejada por el fin de la guerra fría y la guerra del golfo.
Es la economía, estúpido, advirtió Bill Clinton.
Para cierto escenario electoral, hay que advertirle a cierto analista… Es la tasa de rechazo, estúpido.
