El Faro del Sur

OPINIÓN: Respuesta al Presidente de la Cámara Penal de la Corte: Una imagen habla más que mil palabras,

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Por Praede Olivero Féliz

Cuando escribí denunciando las condiciones desastrosas de la sala de audiencias del Juzgado de Atención Permanente de Barahona, lo hice porque yo estaba allí, como abogado defensor de un ciudadano injustamente apresado, el señor Daniel Segura, a quien nadie acusa de violar la ley penal y contra el cual la Fiscalía comete una injusticia innecesaria.

Si se observan las fotos, se ve la verdad y queda probada la denuncia.

Dije y es verdad, que el Fiscal opera desde su oficina con los actores civiles, con aire acondicionado, y eso está bien.

La Jueza opera desde un lugar digno, lo que también está bien.

La pregunta es ¿No se viola el derecho a la igualdad que consagra la Constitución, en perjuicio de los abogados y de los imputados?

En el estado de emergencia, con la imposición del distanciamiento, es injusto aglomerar abogados, imputados y policías en un ambiente infernal, como el que se vive y reflejan las fotos, en el local cedido por la Policía al Juzgado de Atención Permanente para las audiencias.

La Policía tiene mejores locales que puede ceder, pero además desde el 29 de julio se acordó realizar las audiencias presenciales, y de hecho otros tribunales ya las hacen.

Las salas de audiencias del Palacio de Justicia de Barahona son adecuadas, permiten el distanciamiento y funcionan, aunque algunas no tienen aire acondicionado.

El Magistrado sabe que no hablamos de esas, porque el mismo día de la denuncia asistí a una audiencia en el Tribunal de Tierras y a otra en la misma Corte Penal, y de esas no me quejé.

Reitero mi denuncia, que no puede ser desmentida porque todavía esa ratonera donde celebran audiencias, sigue allí y lo que hay es que corregir el mal.

Yo no vuelvo a una audiencia a ese local, hoy participé de manera virtual, yo en mi oficina y el imputado en el local de marras y la verdad es que así no se puede hacer una defensa efectiva del imputado, al que se le violan sus derechos, particularmente el derecho de defensa.

Busquemos la solución, que ese es el propósito de mi denuncia; pero nunca digamos que lo que se denuncia, con pruebas, no obedece a la verdad.