OPINION: Las playas

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Por Sudelka García

Para atraer al turista, se necesita el mantenimiento de las playas. El veraneante que viene de Europa o los Estados Unidos busca en el país sol y arena. Si nuestras playas están abandonadas, es difícil lograr la permanencia del visitante.

El gobierno y el sector privado se tienen que poner de acuerdo para el mantenimiento y rehabilitación  de las playas, controlar el sargazo, mantenerlas limpias y que las autoridades eviten los desórdenes en el área.

Pero no se puede llegar a los extremos de privatizar las playas, como ocurre en algunos destinos, y que  se le prohíba la entrada a dominicanos que no están hospedados en los hoteles. Hay que llegar a un punto intermedio.

Los hoteles pueden utilizar un área de las playas, pero deben comprender  que tienen que dejar espacio disponible, fuera de su sector, para que los dominicanos entren y disfrutarle con plenitud. Para esto únicamente se necesita la buena intención y que el ministerio de Turismo se siente a conversar con los hoteleros fijando las reglas de juego, que sean favorables para los inversionistas y para el pueblo.

El gobierno está  disponiendo inversiones para dar mantenimiento a las playas y ese es un punto positivo. Recién en esta semana el presidente Luis Abinader informó que  se hará la cuantiosa inversión de dos millones 800 mil dólares para la construcción de la barrera del sargazo. Veamos algunos datos técnicos: Sargassum (sargazo) es un género de macroalgas planctónicas de la clase Phaeophyceae (algas pardas) en el orden Fucales.

Las algas, que pueden crecer en varios metros, son pardas o verde negruzcas y diferenciadas en rizoides, estipes y lámina. Algunas especies tienen vesículas llenas de gas para mantenerse a flote y promover la fotosíntesis. Muchas tienen texturas duras entrelazadas y con cuerpos robustos, pero flexibles, que las ayudan a sobrevivir a corrientes fuertes.

Los sargazos se encuentran comúnmente en los detritos de la playa, cerca de sus lugares de crecimiento en el mar, por lo que suelen llamarse maleza del Golfo y, coloquialmente, como la maleza del engaño. Las algas crecen subsidiariamente pegadas al coral y a rocas.

Asimismo, el presidente Abinader  dijo que destinará 70 millones de pesos para el Plan de Regeneración de Playas, lo que beneficiará a 35 playas de todo el país. Aparte  de esa inversión, el sector turístico debe cumplir con su responsabilidad. Tiene que tener personal que se encargue de limpiar las playas en la madrugada, para que estén limpias por la mañana.

En este momento de crisis de salud y crisis económica, el gobierno está haciendo su parte para que se levante de nuevo el sector turístico, pero nunca el área de los inversionistas se puede cruzar de brazos y esperar que todo venga del sector oficial.

Muchos hoteles de playa descuidan sus obligaciones y por la mañana las facilidades están llenas de desperdicios que las olas del mar arrojan en la noche y la madrugada. Tiene que haber una efectiva barrera para  impedir que los sargazos lleguen a las playas.

Cierto, como dice el ministro David Collado,  que el presidente Abinader  cree en el sector turístico y que no le ha dado la espalda. Pero los empresarios también tienen que dar el frente y poner sus hombros en la rehabilitación  del sector.